Ferraz se agita entre el temor y el temblor. Los dirigentes del PSOE sanchista están...
Ferraz se agita entre el temor y el temblor. Los dirigentes del PSOE sanchista están aterrados ante el contenido del sobre que Aldama ha entregado al juez Moreno. Difícil anticipar si es verdad lo que el empresario ha declarado. Según él, la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, le hizo entrega en su día de un documento que probaría la financiación irregular del PSOE y de la Internacional Socialista. La empresa Petróleos de Venezuela sería el instrumento de la dictadura venezolana para ganarse el favor y el apoyo de varias naciones, entre ellas España.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil descubrió tras tenaces pesquisas la existencia de este sobre que Víctor de Aldama recibió de Delcy Rodríguez. Lleva el sello oficial correspondiente a la Vicepresidencia de la República Bolivariana de Venezuela y en su interior arden los datos que demostrarían la financiación ilegal del PSOE sanchista.
No se habla de otra cosa en las tertulias avezadas de la política española que de esta cuestión. En mi opinión, hay que velar la noticia con todas las cautelas. El asunto es demasiado grave para suposiciones o elucubraciones. Resulta necesario, es imprescindible aguardar a que el juez se pronuncie. Si se hubiera producido financiación irregular del PSOE, sus aliados de Sumar no tendrían otra posibilidad decente que fracturar el actual Gobierno de coalición y se despejaría de forma inevitable el camino hacia elecciones anticipadas. A pesar del apego que los extremistas de la izquierda tienen a sus cargos, difícilmente podrán seguir en ellos si quedara claro para la opinión pública que el PSOE sanchista se ha financiado de forma irregular.
No se trata de ofender a Víctor de Aldama ni a los que aseguran conocer a pie juntillas el contenido del sobre que Delcy Rodríguez entregó al empresario. Pero la prudencia exige aguardar sin especulaciones a que se aclare un asunto de extremada gravedad. Estamos ante una cuestión extraordinariamente seria.