Hubo un tiempo en España en que los gobernantes trataban de tender puentes entre los ciudadanos, en lugar de levantar muros. Hubo un tiempo en que la mayoría del Congreso actuaba como depositaria de la soberanía popular y no como una cámara -baja, donde las haya- al servicio de espurios intereses particulares, partidistas o foráneos. Hubo un tiempo en que la ley se imponía al caos, los valores a la corrupción y la protección de los justos a la de los malhechores. Hubo un tiempo en que los tiranos no se disfrazaban de demócratas para convencer a los españoles de que la mentira es verdad; el odio, amor; y la imposición, libertad… Pero ese tiempo ya pasó.
Sin duda, Jaime Mayor Oreja (San Sebastián, 1951) es uno de los máximos exponentes de esa rara estirpe política, ya casi extinta, que antepone el interés general al propio, incluso cuando ello implicaba jugarse la vida, no el escaño. En el punto de mira de la banda terrorista Eta desde los años 1980, cuando militaba en la UCD, a Mayor Oreja le tocaría vivir en primera persona y desde bien joven los "años del plomo", viendo morir asesinados a compañeros de partido y amigos; algo a lo que, desgraciadamente, debería acostumbrarse durante el resto de su carrera política. ¿Su ‘imperdonable falta’? Defender la democracia y la libertad.
Posteriormente entraría al Partido Popular, con el que llegaría a ser ministro del Interior en el Gobierno de José María Aznar, entre 1996 y 2001, cuando puso en marcha una nueva política antiterrorista basada "en la ley, sólo en la ley y nada más que en la ley", a diferencia de lo que luego haría el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero. Después, Mayor Oreja sería cabeza de lista del PP y jefe de la delegación española en el Parlamento Europeo entre 2004 y 2014. Hoy, ya retirado de la vida política, preside NEOS, fundación que defiende "el humanismo cristiano, la defensa de la verdad, la dignidad de la persona y los fundamentos de la democracia".
Con su último libro, Una verdad incómoda (Espasa, 2026), Jaime Mayor Oreja no sólo pretende ofrecer su propio testimonio sobre un periodo tan trascendental de la España democrática, sino también dar un "aldabonazo a la conciencia nacional de los españoles" en este momento crítico en el que el "Frente Popular" del sanchismo arrastra el país hacia el precipicio.
¿Ha ganado Eta?
Ha ganado, pero creo que no ganará al final. Ha ganado hasta ahora porque desde el año 2004 hemos abrazado un proyecto de ruptura frente a la reforma.
¿Cómo es posible que sus herederos tengan hoy opciones de gobernar en el País Vasco? ¿Tan manipuladora es nuestra educación y tan corta, nuestra memoria?
Es la lógica de un proceso. Eta no es sólo una organización terrorista, es un proyecto político y social que fundamentalmente desea la destrucción de las bases de Occidente y, por supuesto, de España. Cuando pactas tres veces con Eta tres treguas trampa (en el 98 lo hace el PNV, en 2004 lo hace ERC y en el mismo año lo hace Zapatero), el proyecto está blanqueado y legitimado. Es evidente que desde un momento determinado ellos gobiernan a la sombra de un proceso porque han sido sus protagonistas. Han sido los principales aliados de (José Luis Rodríguez) Zapatero y (Pedro) Sánchez. Lo que sucede es que ahora están exigiendo su contrapartida. Van a gobernar en el País Vasco y Navarra. Pero no son herederos de nada, son Eta. Bildu no existe, son unas siglas, como lo fueron Herri Batasuna o el Partido Comunista de las Tierras Vascas. En el nacionalismo vasco sólo hay dos proyectos: el PNV y Eta.
El pasado verano, en Asturias, conocí a unos jóvenes vascos que estaban de despedida de soltero. Cuando tuvimos la suficiente confianza me dijeron –sin que yo les preguntase- que habían votado a Bildu. Pero lo que me llamó la atención fue que todos asumieran que el partido de Arnaldo Otegui había condenado el terrorismo de Eta. Tuvieron que preguntarle a una IA para convencerse de que no les estaba engañando…
Por eso he escrito el libro. Hemos vivido un relato, que siempre es más cómodo que la verdad. Es una media verdad, que es la peor de las mentiras porque es verosímil. En el momento en que el PSOE de Zapatero pacta con Eta, necesita legitimar a Bildu e inventarse que ellos son los buenos y los de Eta, los malos.
El poeta asturiano Ángel González decía que "hay que ser muy valiente para vivir con miedo". ¿Cómo lo logró?
El miedo se siente en momentos determinados. Sientes miedo (por ejemplo, en 1980) cuando por la noche estás durmiendo tranquilamente en tu habitación y crees que una bomba puede entrar por la rendija de la ventana; o cuando sales de casa pensando que quizá no volverás... Siempre digo que eso se supera durmiendo bien por la noche, y con el tiempo. Las personas no nos imaginamos la capacidad de subsistencia que tenemos. En mi caso, además, la fe fue un elemento muy importante para mantener mi posición.
Otro poeta, Baudelaire, afirmaba que "el mejor truco del diablo fue convencer al mundo de que no existía". ¿Por qué nos cuesta cada vez más asumir que el mal existe?
El mal existe, pero incluso me atrevo a decir más: el anticristo está dentro de nosotros. Estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, pero dentro llevamos el trigo y la cizaña.
"Los procesos de paz siempre significan lo mismo: paz para la sociedad, pero poder para los terroristas"
¿El cinismo es el atajo de los cobardes?
El cinismo está muy unido a la mentira. Son cínicos los que hacen un relato y cuentan una mentira, que es más cómoda que la verdad. La verdad hay que buscarla en la raíz de los hechos, pero la mentira se utiliza y se propaga con gran facilidad. Hemos vivido una leyenda negra en los últimos años. El crimen decisivo de Eta determinó muchas cosas en nuestra España democrática a través del mal llamado ‘proceso de paz’. Los procesos de paz siempre significan lo mismo: paz para la sociedad, pero poder para los terroristas. Hoy todo es mentira: hábito, costumbre, leyes… La mentira ha sustituido al crimen. Hay quien dice que el cínico, es decir, el que miente, es el mal menor. Pero el mal menor siempre consolida el mal. No se puede edificar el futuro de una sociedad desde el crimen, pero tampoco desde la mentira.
¿Conduce el relativismo a la banalización del mal?
Conduce a no querer creer en nada, mientras que los que tenemos fe necesitamos una referencia permanente y un sentido de la trascendencia, algo que molesta al relativista. Más que entre derechas e izquierdas el gran debate que se producirá en las sociedades occidentales, será entre quienes queremos creer y los que ya han decidido no creer en nada, y desean el reemplazo y sustitución de los valores cristianos por la nada.
Desde NEOS defienden el "humanismo cristiano como solución para una sociedad que ha perdido el rumbo". ¿Cómo describiría la situación actual del cristianismo en Occidente?
Pues como siempre. Yo creo que hay unos brotes que nos llevan a la esperanza. Hay una reacción, hay fe. Los jóvenes de hoy están más comprometidos con su fe que los de mi generación. Más en ciudades grandes que en pequeñas, más en la ciudad que en lo rural… Pero, al mismo tiempo, existe una moda dominante que cada día tiene una obsesión más enfermiza por destruir los fundamentos cristianos.
"Estamos viendo el final de una etapa en Occidente, pero no el fin de Occidente"
¿A qué atribuye la pérdida de valores de la sociedad actual?
En mi generación no nos hicimos patriotas o gudaris. Lo que hubo fue una suma amorfa de conciencias personales que encontraron una pseudoreligión: el movimiento de liberación nacional. En todo el mundo occidental se vive un gran desorden. Estamos viendo el final de una etapa en Occidente, pero no el fin de Occidente.
¿Ese desorden es sobrevenido o planificado?
Lo veo más bien sobrevenido. Creo que hemos dejado de creer en referencias permanentes. Hemos perdido el sentido de la trascendencia. Nos hemos olvidado de que las Constituciones democráticas se hicieron siempre con un preámbulo refiriéndose a Dios. También de que la bandera europea representa el manto de la Inmaculada Concepción de María, no a los Estados; hemos vivido en el quehacer público como si Dios no existiera; y deberíamos hacerlo precisamente al revés, aunque no seamos creyentes. Sin esa trascendencia, Europa no existiría; por eso es tan urgente un proyecto de rearme moral.
"No podemos seguir en la Europa de las ocurrencias y los burócratas"
Cada vez más ciudadanos tienen la sensación de que la Unión Europea se ha convertido en una especie de agencia de burócratas que obedece servil a intereses foráneos, socava sistemáticamente las soberanías de las naciones que la integran y conculca los derechos de sus propios ciudadanos…
Por eso es tan importante la regeneración. No es posible seguir con la Unión Europea actual. Hay que repensar Europa, pero al mismo tiempo, cada día creo más en la urgencia de la UE. No podemos seguir en la Europa de las ocurrencias y los burócratas; esa Europa que busca, por ejemplo, incluir el aborto en la Carta de los Derechos Humanos. Debemos ir a las prioridades, como la Defensa, la gestión de los flujos migratorios o la innovación. El problema de Europa no es Trump, es la falta de cohesión.
El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, y por ende el PSOE, suele arrogarse el mérito de haber terminado con Eta. ¿Cuál es su punto de vista a este respecto?
Zapatero se inventó un relato: dijo que los españoles habíamos derrotado a Eta. Y el PP le ayudó en 2011 (con el anuncio del "cese definitivo de la actividad armada"), cuando dijo que el PSOE de Zapatero "no había pagado un precio político" por la paz. Y vaya si lo había pagado… Las treguas siempre llevan aparejada una trampa. Con el PNV y ERC, la autodeterminación. Con el PSOE, un proceso, al que nosotros, y yo en particular, dijimos que no. Los socialistas creyeron que eran más inteligentes, pero no se dieron cuenta de que quien pacta con Eta es el que cambia. La metamorfosis no se produce en Eta.
¿Todo comenzó a "joderse" en la España del siglo XXI con el 11M?
El proyecto de ruptura empezó a avanzar con la mayoría absoluta del PP en el 2000. Los socialistas no aceptaron el resultado y, como vieron que Eta ya se ha había abrazado al PNV en Estella en 1998, decidieron, por miedo, abrir un proceso. Con el 11M se produjo el sumun, un acontecimiento que rompió la historia de España. De la reforma que presidieron los gobiernos de la UCD, el PSOE (de Felipe González) o el PP, pasamos a la ruptura, a una segunda Transición.
"El 11M no fue un atentado islamista"
Comenta en el libro que, tras el atentado, el ministro del Interior de Marruecos, Driss Basri, le sugirió que mirase "a los servicios secretos de otro país vecino".
El testimonio que llevo al libro es el del ministro del Interior francés, Jean-Louis Debré, quien en 1996 me preguntó si prefería colaborar con Francia o con Ángel Guerrero (asesor de la entonces secretaria de Estado de Interior, Margarita Robles). Debré sabía que existía una red que había operado contra su criterio en la expulsión administrativa de Josu Ternera. Por lo tanto, no hubo un servicio ‘francés’ tras el 11M, si es que hubo alguno.
Por otra parte, Driss Basri me dijo que, pese a que, en su opinión habíamos sobreactuado en las islas Azores, no tenía ninguna duda de que aquel atentado era de servicio secreto. "Lo lógico es que sean los marroquís", me dijo. Pero añadió: "Los he fundado y estoy convencido de que son absolutamente incompetentes para un atentado de estas características". La asociación (sobre la autoría intelectual) Marruecos-Francia, en mi opinión, no es viable. Y si operó algo en Francia fue distinto a los servicios secretos oficiales franceses. Lo que siempre he defendido, desde julio del 2004, es que el atentado no fue islamista. Podía haber habido islamistas, pero la operación buscaba cambiar la dirección política de España. En una democracia nunca ha habido un atentado con 250 muertos tres días antes de unas elecciones. ¿Por qué España, si tenía una presencia casi testimonial en el mundo? ¿Por qué España, si no mandamos tropas a Irak? Porque existían otros intereses. Lo que sí creo es que Eta conocía el atentado, porque si no, hubiese despedido a Aznar con una tralla brutal, después de haber hecho lo que hicimos en aquellos años. Y Eta no hizo nada en 2004.
Sobre Basri, destaca que "nunca falló en los momentos más complicados de la crisis migratoria". Comparada con la actual "crisis migratoria" aquella parecería poco menos que un paseo por el parque…
Tuve una buena relación con Marruecos y con Argelia. El Gobierno de Aznar, con Abel Matutes a la cabeza, siempre buscó un equilibrio que yo seguí en temas de Interior con ambos países. El fenómeno era otro. Hoy hablamos de millones.
¿Cómo de lejos ve una nueva Marcha Verde, esta vez sobre Ceuta y Melilla?
Creo que un pronóstico en estos momentos, y con tanto desorden, es imposible. Es ser un aventurero. Lo que hay que hacer en estos momentos, al menos, es diagnosticar. Tenemos un proyecto de las izquierdas en España, con Eta, ERC, Sánchez y Zapatero: diagnóstico. Este proceso nos está llevando al abismo: diagnóstico. La lógica del proceso nos lleva a que Eta gobierne en el País Vasco y Navarra: diagnóstico. ¿El diagnóstico es verdadero o falso? ¿Que tenemos un problema de seguridad mirando hacia el sur? Sin duda. Las relaciones entre Argelia y Marruecos son las que son. Hoy (y más que antes) Marruecos tiene una relación privilegiada con EEUU, mientras que la nuestra es mucho peor. Eso hace que exista un riesgo singular.
¿Entiende el cambio de postura (con la oposición de todos los partidos, salvo el PSOE) del Gobierno de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental?
Los procesos de ruptura no tienen límites -ni morales ni éticos ni democráticos- y siempre han llevado a España a consecuencias muy dramáticas. Lo que producen son cosas que nos escandalizan permanentemente. Una de ellas, un cambio de actitud con Marruecos, derivado de una decisión personal que enterró una política exterior de España durante muchos años.
"Que nadie piense que habrá un líder socialista que será la antítesis de Sánchez o Zapatero"
¿Qué hará Sánchez si pierde el poder y qué si lo conserva?
Si perdiese el poder, su 'Frente Popular' se actualizará y se concentrará en las comunidades en que está fuerte: País Vasco, Navarra y Cataluña. Y probablemente lo que dirán, haga lo que haga el PP, es que ya ha llegado la extrema derecha a España. También creo que se producirá un acuerdo, no entre partidos (como en Estella, Perpiñán o el Tinel), sino entre comunidades, para gritar ‘¡No pasarán!’. En mi opinión, irán a por Galicia. No nos equivoquemos. Aunque pierdan en España, el proceso que pusieron en marcha, continuará. Por eso hay que ganar desde el Gobierno. Que nadie piense que habrá un líder socialista que será la antítesis de Sánchez o Zapatero.
Si sigue en el poder, España no estará en el abismo, sino en el fondo. Su modelo significa la autodeterminación, la república, la confederación… La independencia del poder judicial sería arrasada…
¿Cómo ve la separación de poderes?
Muy atacada. El proyecto ha introducido la ruptura hasta en instituciones como el Consejo de Estado. Y no digo nada del Tribunal Constitucional o el Tribunal de Cuentas. Muchas empresas españolas están determinadas por el poder político.
"La regularización masiva no obedece a razones humanitarias"
¿A qué cree que obedece la regularización masiva de millones de inmigrantes ilegales, que entrará en vigor en breve?
No es por razones humanitarias. Tiene otras causas. Busca ir modificando la estructura sociológica y social en España. Las nacionalizaciones deben ser procedimientos muy muy excepcionales. En este tiempo y circunstancia me parece muy fuera de lugar. Además, no sólo es el qué, sino el cómo. Todo apunta a que el grado de exigencia de esta regularización es mínimo. Es evidente que hay un objetivo político detrás para tratar de que esto modifique sustancialmente la sociología española. Me parece una temeridad. Se dan cuenta de que en España hay una mayoría natural de derechas, como se ha visto en las últimas autonómicas y se verá en Andalucía. Ellos quieren en el fondo ir modificando esa estructura, cambiar las reglas del juego.
Parece que alguien ha decidido que el Estado del bienestar lo pagarán los inmigrantes y se ha olvidado por completo de la natalidad. España es el país del mundo donde menos gente nace, sólo detrás de Corea del Sur y el tercero con la población más envejecida después de Italia y Japón. ¿Puede haber algo más importante para cualquier pueblo que su propia supervivencia biológica?
El gran problema que tenemos en la sociedad española y europea es la demografía. El invierno demográfico puede ser el gran suicidio de Occidente. ¿La demografía y la inmigración van unidas? Sí. Pero no se puede resolver el problema demográfico con la inmigración. Eso es un error. Nadie plantea soluciones porque es muy difícil cambiar las conciencias personales. Es un problema que está no solo en la política, sino también en la sociedad, en las personas.
"El aborto no puede ser nunca un derecho: es una tragedia o un crimen"
En 2024 se registraron 106.172 abortos (eufemísticamente denominados interrupciones voluntarias del embarazo) en nuestro país, lo que supone un aumento de casi el 3% respecto al año anterior, rozando el máximo histórico…
El aborto es esencialmente un escándalo que nos avergonzará cuando otras generaciones se den cuenta de que estamos cometiendo un monumental desvarío. El aborto no puede ser nunca un derecho: es una tragedia o un crimen. Hoy hay una moda dominante como la hubo con la esclavitud en el mundo anglosajón. Fueron precisamente los Reyes Católicos los que dijeron que las personas éramos iguales en dignidad. Lo mismo sucederá dentro de 100, 80 o 70 años. Pero es un debate abierto y hay que estar en él porque aún existe una mayoría social en la otra dirección que trata de apagar la nuestra. Si se pierde el debate de la vida, se perderá la civilización europea y occidental.
Curiosamente, más allá de su envoltorio político, tanto el aborto como otras "conquistas sociales" (divorcios, feminismo radical, popularización de los anticonceptivos, movimiento LGTB o eutanasia) llevan aparejado un mismo efecto de control demográfico…
Exacto. Es la contracultura woke, que debemos combatir; la ingeniería de la socialización de la nada. No tiene más objetivo que destruir los fundamentos cristianos: en el ámbito de la vida, de la familia, del sexo… La vida es el primer gran tema, la piedra angular del edificio de nuestra civilización. El cristianismo ve la vida en el interior del vientre de una madre. No tenemos que avergonzarnos por mantener esta posición. Lo nuevo no siempre es bueno. El aborto se ha legitimado y legalizado, pero no es bueno. No podemos dejar de hacer ese discernimiento.
"La verdad nos hará libres, no la libertad, verdaderos"
¿Por qué esa insistencia en que los menores, los niños, puedan decidir en cuestiones tan trascendentales e irreversibles como un aborto o un cambio de sexo?
Hay un concepto de la autodeterminación de las personas sobre la base de que la libertad nos hará verdaderos. La verdad nos hará libres, no la libertad, verdaderos. Esta autodeterminación es el fruto de una crisis de la sociedad porque se fundamenta en la comodidad. Es más cómodo no tener un niño que tenerlo, es más cómodo matar a un anciano que no matarlo… Todo eso es lo que nos está llevando al extremo desorden.
Como ministro del Interior le tocó gestionar el desastre de Biescas, con 87 víctimas mortales. ¿Qué opina de gestión de la gota fría de Valencia de 2024?
Una tragedia natural como la que pasó en Valencia, o en su momento en Biescas, tiene que tener desde el primer momento la dirección del Gobierno de España. Hemos compartimentado exageradamente la competencia de Protección Civil. En mi opinión, debe haber siempre un mecanismo para que el Gobierno, en determinadas catástrofes, sea el que dirija.
"Los que creemos en una verdad absoluta sabemos que no habrá un dios fruto del hombre"
En estos momentos existe una carrera tecnológica similar a la que se produjo en los años 40 por alcanzar la bomba atómica. Sin embargo, ahora el objetivo (aunque suene a ciencia-ficción) es la superinteligencia artificial, es decir, la que supere en todo al humano. ¿Le viene a la memoria algún relato mítico en el que un mortal cree a un dios? Y si es así: ¿sale bien?
Creo que solo hay un Dios y somos expresión de la limitación. Hay que regular esa tecnología, porque existe y es inevitable. Nunca debemos olvidar que el hombre tiene la capacidad de destruirse a sí mismo. Eso nos tiene que llevar siempre a una extraordinaria prudencia. Los que creemos en una verdad absoluta sabemos que no habrá un dios fruto del hombre. No es posible.
Cada vez oigo más voces afirmando que estamos asistiendo al principio del fin, al auténtico Apocalipsis. ¿Está de acuerdo?
Estamos en el final de una época de Occidente. Los que nacimos en los años 50 sabíamos que inaugurábamos un nuevo ciclo. Las guerras habían determinado el fracaso, tanto de España como de Europa. Si nos preguntamos en qué momento de la historia vivimos ahora, yo al menos no lo sé responder. Creo que este final de etapa no supondrá el fin de Occidente. Pero todos los finales de etapa son traumáticos.