El equipo de Pellegrini pasó de firmar una media hora apoteósica a caer goleado. Pau López, señalado. Eliminación muy dolorosa de los béticos.
Como en una fusión entre el flamenco y el fado, el Betis padeció este jueves un viaje emocional entre el éxtasis y la desesperación que derivó en una chocante eliminación de la Liga Europa. Los sevillanos amordazaron y arrasaron al Sporting Braga en la primera media hora, donde llegaron a colocarse con un 3-0 (sólo el VAR le puso objeción a ese marcador), pero cuando parecía que el billete para las semifinales estaba sentenciado comenzó un declive que terminó con los portugueses cantando victoria por goleada en La Cartuja. Nunca antes los verdiblancos sufrieron semejante via crucis.
La ilusión
Manuel Pellegrini no se guardó nada y puso de inicio a su tridente, conformado por el punta 'Cucho' Hernández y los extremos Antony y Ez Abde. El empate registrado en la ida y el hecho de jugar la vuelta en casa llamaban a competir al ataque y con la ambición de los días grandes, y los andaluces así lo hicieron. Saltaron al verde con la confianza de su hinchada y desplegaron todo su torrente futbolístico en plenitud, presionando arriba y combinando con verticalidad. Y antes del cuarto de hora ya se habían adelantado en el marcador. Había avisado el rematador colombiano con un intento peligroso y en el minuto 13 Antony cabeceó a la red un centro de Abde. La acción había nacido de un robo alto, de una emboscada en campo rival, y por ese camino explosionarían el guión visitante en lo sucesivo.
Le costaba un mundo al Sporting jugar con la claridad asociativa que le gusta a su entrenador, el balear Carlos Vicens. Además, por el camino se lesionó su central Bright Arrey-Mbi. Hubo de dar entrada al juvenil brasileño, captado por el PSG, Gabriel Moscardo. No había podido convocar a los fundamentales Sikou Niakaté y Diego Rodriges, y ahora se le torcía aún más el plan. Pero no quedaría ahí la cosa, pues la presión bética le comía la calma a sus muchachos y en el minuto 26 fue Ez Abde el que hizo caja de otra recuperación ardorosa de sus compañeros. Pablo Fornals capturó el cuero y asistió para que el marroquí ampliase la ventaja a placer,.
Volaba el Betis, ocupando los espacios con coordinación e imponiendo una intensidad desaforada. Todo marchaba a la perfección según lo pensado por Pellegrini. Cada robo mutaba en una contra con autopista directa hacia la meta defendida por Lukas Hornicek y la grada todavía se pondría de pie antes de la media hora, cuando Abde volvía a anotar, tras la enésima pérdida lusa en la salida de juego. Sin embargo, el VAR anuló este tanto por un fuera de juego ajustado de Antony... y prendió el imprevisible punto de inflexión de la noche. Porque ese susto activó a los visitantes, que empezarían a respirar con balón a partir de entonces -minuto 29-.
El dolor
Y el Braga se encontró con un salvavidas a continuación, producto de la mala fortuna que comenzó en ese momento a pinchar el sueño verdiblanco. En el 38 Marc Bartra y Diego Llorente chocaron en el área, quedando este último noqueado. El caos generado descolocó a los locales y Pau Víctor, canterano y cedido del Barcelona, amortizó el brete cruzando su remate y recortado distancias. Con ese desasosiego se encaminaron a vestuarios los andaluces, mientras que los portugueses de repente creyeron que había quedado atrás lo peor, que en la reanudación podrían exhibir su estilo y sus facultades físicas. Y así fue.
Entró en juego entonces la figura de Pau López. El guardameta bético no tuvo su día y le acabó costando la eliminación a su delegación. En el minuto 49 salió en falso en una acción de balón parado y se comió el testarazo de Vitor Carvalho, que empató y enterró la convicción local. El Betis no levantaría cabeza después de encajar este golpe y cuando todavía estaba tratando de digerir este revés recibió el 2-3. Sólo tres minutos más tarde se desajustó la zaga española y Sofyan Amrabat llegó tarde a la cobertura de urgencia, cometiendo penalti sobre el prometedor centrocampista Demir Tiknaz (que había sido la gran novedad de Vicens). Ricardo Horta tomó la responsabilidad y certificó la remontada.
Le tocó a los verdiblancos mostrar la personalidad suficiente para regresar a unas semifinales continentales pero ocurrió justo lo contrario. Sin rebeldía ni alma, el conjunto local cayó en la densidad con pelota y en el desequilibrio táctico, situación que regaló tiempo y espacio para la calidad técnica del escuadrón rival. La entrada de Nelson Deossa, Aitor Ruibal, Valentín Gómez y Cedric Bakambú no mejoró las prestaciones sevillanas y en el minuto 74 llegó el clavo final del ataúd local: Jean-Baptiste Gorby se sacó un cañonazo desde media distancia ante el que Pau López no supo reaccionar. Con el 2-4 y algunos aficionados abandonando La Cartuja, los béticos concluyeron su aventura europea desnortados y sin fuelle. En una jornada trágica que demostró que el favoritismo hay que refrendarlo durante los 90 minutos.
Ficha técnica
2 - Betis: Pau López; Ricardo Rodríguez (Valentín Gómez, min., 77), Diego Llorente, Bartra, Bellerín (Deossa, min. 77); Amrabat, Álvaro Fidalgo (Ruibal, min. 66), Pablo Fornals (Bakambú, min. 77); Ez Abde, Antony (Pablo García, min. 83) y 'Cucho' Hernández.
4 - Sporting Braga: Hornicek; Arrey-Mbi, Vitor Carvalho (Paulo Oliveira, min. 62), Lagerbielke; Gonzalo Martínez (Lelo, min. 81), Víctor Gómez, Gorby, Tiknaz (Fran Navarro, min. 62); Grillitsch, Ricardo Horta; y Pau Víctor (Joao Moutinho, min. 81).
Goles: 1-0, min. 13: Antony; 2-0, min. 26: Ez Abde; 2-1, min. 38: Pau Víctor; 2-2, min. 49: Vitor Carvalho; 2-3, min. 53: Ricardo Horta (penalti); 2-4, min. 74: Gorby.
Árbitro: Davide Massa (Italia). Amonestó a Vitor Carvalho, Ez Abde, Pablo Fornals, Gonzalo Martínez, Gabriel Moscardo, Bartra y Antony.
Incidencias: partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga Europa, disputado en el Estadio La Cartuja (Sevilla).