El Barcelona certificó este sábado su presencia en las eliminatorias por el título de la Liga ACB tras hacer los deberes en el Palau Blaugrana ante un gris Recoletas Salud San Pablo Burgos (91-76), lastrado por su desacierto desde el perímetro (12/34) y que deberá seguir peleando para asegurar la permanencia.
El conjunto azulgrana resolvió el compromiso sin excesivos sobresaltos en un partido que dejó encarrilado al descanso (55-35). Supo administrar con solvencia esa amplia renta, liderado por la anotación exterior de Kevin Punter (17 puntos) y el dominio en la pintura de Youssoupha Fall (16), para mantenerse además como cabeza de serie a falta de cuatro jornadas. En la otra cara de la moneda, el cuadro burgalés, más allá de Max Heidegger (24), nunca tuvo opciones reales de reengancharse tras el parcial de 13-2 encajado en los últimos compases del primer cuarto. Con este resultado, se mantiene con una victoria de margen sobre el descenso que marca el Morabanc Andorra, que este domingo recibe al Baxi Manresa.
Punter comanda
El Barça saltó al parqué con una marcha más desde el salto inicial. La declaración de intenciones tuvo nombre propio: Kevin Punter. El estadounidense firmó nueve de los once primeros puntos de su equipo, castigando el débil balance defensivo rival y asumiendo galones para abrir la primera brecha (11-6, min. 3). El Burgos no se encogió ante el vendaval inicial y, de la mano de Samuels Jr., logró mantenerse a rebufo (16-13, min. 6). Pero el conjunto azulgrana jugaba a otro ritmo. Sin desviarse de su plan y con la aportación creciente de Hernangómez, terminó por desnudar la fragilidad defensiva burgalesa como demostró un parcial de 13-2 al término del primer acto (29-15).
Ni el paso por el banquillo ni la ausencia en pista de Marcos -que tuvo que retirarse tras un fuerte golpe en la rodilla izquierda- sirvieron para reactivar al recién ascendido. El Burgos seguía sin encontrar la fórmula para frenar el ataque coral de los locales, que además sumaron a Núñez y Shengelia a la causa para mantener a raya al rival (47-29, min. 31). Ni el más mínimo conato de reacción visitante. Las costuras se le notaban en defensa y, en ataque, se mostraba errático (5/17 en triples al descanso). Algunos fogonazos de Heidegger rompieron por momentos la inercia, aunque sin continuidad. Punter se encargó de sofocar cualquier atisbo de respuesta con una última canasta antes del descanso, que envió el partido al vestuario con una renta plácida (55-35).
Tras el paso por vestuarios, los visitantes insistieron en reducir diferencias desde el triple, mientras que el equipo dirigido por Xavi Pascual buscaba la superioridad en los pasillos interiores. El tercer cuarto arrancó con un intercambio de errores y escaso acierto ofensivo, con apenas cuatro puntos por bando en los primeros cinco minutos (59-39, min. 25). Ese guion le convenía al Barça, que supo adormecer el partido, aunque también respondió cuando el conjunto burgalés empezó a recuperar sensaciones. De la mano de Brizuela, los azulgranas encontraron el sostén para contener cualquier intento de reacción, y con la aportación de Punter en el inicio del último cuarto dejaron el duelo sentenciado (79-60, min. 34).
El tramo final fue un mero trámite que permitió a Xavi Pascual dosificar esfuerzos. Cada intento visitante encontraba respuesta local y, aunque el Burgos maquilló la diferencia en los últimos minutos, el 91-76 definitivo confirmó una victoria que sella la presencia del Barça en las eliminatorias por el título.