Los toros de Alcurrucén salieron deslucidos por su comportamiento: mansos y de escasa fuerza. De las cuadrillas hoy han merecido sendas ovaciones los pares de Víctor García El Víctor, Víctor Del Pozo, Yelco Álvarez y Javier Gómez Pascual. Francisco de Borja recibió ovaciones por las varas.
Hoy fuimos testigos de un detalle no visto durante años: dos quites de Víctor Hernández a Heredero (2º) fueron replicados por David de Miranda, terminó la feliz competencia con un estrechamiento de manos de los diestros.
Fortes comenzó por abajo sometiendo a sus contrarios, Cara-Fea (1º11/2) iniciaba las embestidas cara arriba, empeorando esta condición con cada tanda. Sonaron grandes ovaciones, pero el diestro alargó mucho la faena, logrando unos naturales de bello trazo. Un aviso seguido por un bajonazo.
Flauta (4°1/21) iba de maravilla, pero alejado de las tablas perdió la gran parte de su fuelle y acabó parado. La suerte suprema al tercer intento y un aviso.
David de Miranda cortó la única oreja de la tarde a Heredero (2º3/21). Aunque protestada por la espada que quedó algo caída, la faena fue realizada con un gran pundonor y valentía: unos nueve estatuarios, hilvanadas con las tandas redondas por ambas manos y sin tiempos muertos. El toro tendía a rematar la embestida calamocheando, y en una de estas el torero se llevó un puntazo en el estómago. Espectacular epílogo y un trofeo. El inexplicable cambio de terrenos truncó la embestida de Coplitero (5º10/20) y la faena tuvo menos repercusión entre el respetable. La espada al 2º intento.
Tonadillo (3º5/21) de Víctor Hernández fue apenas picado lo que provocó sonoras protestas. La faena elegida por el diestro resultó bastante vulgar: optó por dejarse llevar y perder pasos ante el animalucho. Un sablazo de remate. Lo contrario sucedió con la estocada entera y de buena ejecución a su segundo Amoroso (6º19/21). La faena comenzó prometedora: dos tantas firmes con compás cerrado, sin embargo, la obra se ha ido a menos, pareciéndose a la primera. Una oportunidad perdida.