Fiesta en el Azteca del equipo de Javier Aguirre. Quiñones y Jiménez sentenciaron a los débiles 'Bafana Bafana'. Debutó Gilberto Mora. Tres expulsados.
México inauguró el Mundial 2026 (el tercero en el que ejerce de anfitrión tras los de 1970 y 1986) con un delirio en el mítico estadio Azteca. El templo del fútbol internacional que encumbró a Pelé y a Diego Armando Maradona se engalanó este jueves para acoger el pistoletazo de salida de una de las citas mundialistas más rebosantes de estrellas en toda la historia. Y el pasional público norteamericano pudo festejar por todo lo grande el evento, pues su seleccionado ganó con facilidad a Sudáfrica en su debut y empieza el torneo con buenas sensaciones. El equipo dirigido por Javier Aguirre demostró su superioridad técnica y se apuntó un triunfo que propulsa su confianza de cara a lo venidero, que sin duda les resultará más exigente que lo que esta noche les propusieron los 'Bafana Bafana'.
El 'Vasco' es un entrenador muy curtido que fue contratado por la Federación debido a su capacidad para gestionar la presumible tensión que conlleva ser local en un desafío de semejante dimensión. Con miles de millones de telespectadores, en todo el globo, fijando su mirada en ellos y con un país tan volcánico como el suyo siguiéndoles cada paso, con una exigencia desmesurada. Así se entiende la apuesta por el que fuera preparador de clubes españoles como Atlético, Mallorca, Osasuna, Zaragoza, Espanyol y Leganés. Y en su primera gran elección dejó en el banquillo al ídolo renqueante Édson Álvarez para entregar el timón a Erik Lira. Así empezó a triunfar, pues el mediocentro de Cruz Azul cuajaría un rendimiento maravilloso, moviendo el juego de la mano del 'bético' (y asturiano de nacimiento) Álvaro Fidalgo. Ambos asentaron una propuesta mexicana de presión y tenencia del cuero que salió a por todas en el comienzo e hizo caja a las primeras de cambio.
Quiñones enciende al Azteca
Avisaron los representantes del 'Tri' en el quinto minuto, cuando un saque de banda por la banda diestra derivó en una circulación ágil que Israel Reyes usó para meter un centro retrasado que Raúl Jiménez conectó con un latigazo que sacó lo mejor del portero Ronwen Williams. El arquero sudafricano, capitán de su escuadrón, sería el mejor de su delegación pero no pudo hacer nada en la segunda llegada que circundó su portería. Ocurrió en el minuto nueve y fue una acción que desnudaría el principal debe de los africanos: compitieron aquejados de un nerviosismo muy pegajoso que escondió su calidad. El seleccionador Hugo Broos les había ordenado intentar combinar desde atrás, por abajo, pero pronto se toparon con la realidad. En este nivel no caben las dudas y Sphephelo Sithole cayó en una emboscada de Lira cerca de la frontal de su área, regalando a Julián Quiñones el 1-0 que desató la euforia en la abarrotada tribuna. La valentía se torna rápido en imprudencia a estas alturas.

Quiñones nació en Colombia pero se ha naturalizado mexicano y ha llegado a este campeonato en un estado de forma impresionante. Juega en el Al-Qadsiah de la liga saudí, donde ha anotado este curso 33 goles, una cifra a la que no pudieron llegar nombres como Cristiano Ronaldo, Joao Félix y Karim Benzema. A sus 29 años ha despegado y en esta fecha demostró que el escenario mundialista no le intimida. Fue su influencia entre líneas la que erosionó a una zaga sudafricana endeble, que no respondió bien a este imprevisto. Broos sabe que su retaguardia no llegaba bien a la cita, por eso decidió armar un muro de cinco defensas. Sin embargo, en este debut no le saldría bien un planteamiento defensivo que adoleció de mesura para pescar contragolpes. Sólo el organizador Teboho Mokoena y el prometedor zaguero Mbekezeli Mbokazi dieron la talla con balón, mas en tres cuartos de cancha la desconexión fue total. Señalado salió el atacante Lyle Foster, que juega en la Premier League inglesa aunque esta noche no evidenció los motivos. Horrible encuentro el suyo.
En la media hora inicial México pudo sentenciar el envite. Los 'Bafana Bafana' dejaron claro en ese lapso su extraña candidez, tanto en ataque como en defensa. No quedó ni rastro en este lapso del equipo que venía de clasificarse para el Mundial liderando el grupo de un coloso como Nigeria, ni del que llegó al podio de la Copa África 2023. No habían pisado esta élite desde la cita mundialista que organizaron el 2010 y desde entonces han atravesado un infierno futbolístico que ayudó a curar Broos en 2022, cuando se hizo cargo del puesto de director técnico del seleccionado confiando su funcionamiento a una estructura básica nutrida del Mamelodi Sundowns, flamante triunfador de la Liga de Campeones de la CAF. Desde entonces el crecimiento ha sido notable, pero este jueves se pasaron buena parte de los 90 minutos inmersos en un quiero y no puedo constante, salpicado de un juego duro que les llevaría a finalizar con dos expulsados. Como se ha dicho, los aztecas les tuvieron en sus manos pero los pupilos de Aguirre prefirieron contemporizar y calcular esfuerzos para gestionar una ventaja que estaba envuelta en un calor incómodo y en los 2.240 metros sobre el nivel del mar sobre los que se asienta el estadio.
Así, el minutaje avanzó sin saltos de página, con los locales dominando el cuero (57% de posesión al descanso) y los africanos intercalando imprecisiones con patadas. En ese guión flácido sólo el filo de Quiñones parecía reivindicar la presencia de las porterías. En el minuto 20 le encontró una circulación, de nuevo por la banda diestra, y encajó un disparo desviado. Sudáfrica dispondría de un respiro coyuntural, regado por la lucidez de Mokoena, que les valió para sacar la cabeza un tanto y forzar, al menos, un lanzamiento de falta lateral que repelieron los espigados centrales aztecas. Aún así, se marcharían al intermedio habiendo exigido al arquero Raúl Rangel únicamente en el centro de Mbokazi que desembocó en un testarazo fuera de tino de Foster y en el cañonazo muy lejano y centrado que se inventó el defensor juvenil -minuto 45-. Y en el segmento previo al camino hacia vestuarios a punto estuvieron de volver a hincar la rodilla. México despertó y aceleró para fabricar una multiplicidad de oportunidades entre las que destacaron la apertura de Fidalgo, el centro de Jesus Gallardo y la salida providencial de Williams, cuando Jiménez se relamía -minuto 35-; el centro vertical de Fidalgo que Jiménez desvió lo justo y Williams repelió con una estirada de foto -minuto 42-; y la escapada del incisivo Roberto Alvarado, con centro retrasado, asistencia de Brian Gutiérrez y el zurdazo que Quiñones estrelló en el poste -minuto 43-.
Éxtasis del 'Tri'
El telón se bajó con otra jugada punzante de Quiñones, que dirigió una transición nítida y muy mal rematada por Gutiérrez -minuto 48-. Reivindicó ahí el 'Tri' sus virtudes, con ese fútbol burbujeante que fluye hacia los centros laterales. Aun así, no recogió el fruto. Ese es uno de sus grandes males, la puntería zigzagueante. Por eso Aguirre debió enardecerles en el entretiempo y sus muchachos afrontaron la reanudación replicando el hambre precedente. Presionando arriba, robando y amenazando con continuidad. Y los 'Bafana Bafana' no pudieron más que regresar a su trinchera, con un horizonte muy nublado por delante. Apilando méritos que contradicen la evolución dibujada en este lustro. En los primeros pestañeos de la segunda mitad Williams cometió un error grosero en la salida de balón, entregando a Fidalgo la pelota en la frontal de su área. El 'bético' se lió y perdonó, pero la corriente se mantendría fija hacia el arco del guardameta nacido en Puerto Elizabeth. En el 48 un Quiñones pletórico intentó una vaselina desde 40 metros y en el minuto 50 aconteció el punto de inflexión. Un gran movimiento de Jiménez, bajando a pedirla para sacar de sitio al central, desbarajustó a la zaga sudafricana y Alvarado puso en vuelo a un Gutiérrez que galopó, sin marca, en una autopista hacia el portero sólo interrumpida por la falta urgida de Sithole, que se ganó la roja directa.

A partir de ahí, cosas de este deporte, la hinchada local asistió a lo impensable. Los sudafricanos dieron un paso al frente en inferioridad numérica, en un movimiento corajudo que produjo el chut lejano del carrilero Aubrey Modiba que desperezó a Rangel -minuto 56-. Broos acabó con el esperpento de Foster y metió más equilibrio para sostener un órdago al que le faltaría colmillo, pues el creativo Oswin Appollis no saltaría al campo hasta el minuto 76... con todo ya perdido. El orgullo africano hizo acto de presencia sin la compañía de la finura ni del peligro, con un par de centros desprovistos de sintonía. La voluntad estaba ahí, pero no la calidad ni la templanza. Y los aztecas, que habían esperado con astucia, dieron carpetazo en transición. Quiñones redondeó su exhibición dividiendo por dentro y filtrando un pase a Alvarado, que pintó un centro formidable al que Raúl Jiménez respondió con un cabezazo sensacional en el segundo poste -minuto 67-. Para grabar el 2-0 en el electrónico y remarcar la distancia competitiva que separa a ambos seleccionados.
El desenlace valió para que la grada disfrutase de la presencia de Gilberto Mora, un mediapunta de 17 años que se convirtió en el mexicano más joven de la historia en jugar un Mundial. En torno a su clase descansan las renovadas ilusiones del país. Dispuso de tiempo y susurró su categoría tejiendo circulaciones, aunque la intensidad de sus compañeros ya había descendido. Hasta el final las áreas no estuvieron comprometidas más que en el despeje in extremis con el que Nkosinathi Sibisi salvó a los suyos cuando Jiménez encaraba a Williams -minuto 74- y la diagonal con chut inocuo de Appollis que detuvo Rangel -minuto 81-. Los norteamaricanos disfrutaron de un estreno que sólo padeció el borrón de la expulsión postrera de César Montes, que cortó a destiempo la única contra clara rival, a manos del insistente carrilero Khuliso Mudau, en un colofón de rojas directas (estas más discutibles) que también afectó a Themba Zwane. Sea como fuere, el 'Tri' cumplió, rompió con su maldición como anfitrión mundialista en partidos inaugurales y edificó, ante 87.000 espectadores, la primera piedra de su senda hacia los ansiados cuartos de final, frontera a la que no han llegado nunca.
Ficha técnica
2- México: Rangel; Gallardo, Vásquez, Montes, Reyes; Erik Lira (Édson Álvarez, min. 76), Fidalgo (Chávez, min. 66), Brian Gutiérrez (Gilberto Mora, min. 66), Alvarado; Raúl Jiménez (González, min. 76) y Julián Quiñones (Vega, min. 79).
0- Sudáfrica: Ronwen Williams; Modiba (Makgopa, min. 77), Mbokazi, Sibisi, Ime Okon, Mudau; Sithole, Mokoena, Jayden Adams (Zwane, min. 61); Rayners (Appollis, min. 77) y Lyle Foster (Mbatha, min. 56).
Goles: 1-0, min. 9: Julián Quiñónes; 2-0, min. 67: Raúl Jiménez.
Árbitro: Wilton Sampaio (Brasil). Expulsó a Sithole (roja directa, min. 50), Zwane (roja directa, min. 84) y a Montes (roja directa, min. 93). Amonestó a Mokoena, Brian Gutiérrez y a Sibisi.
Incidencias: partido correspondiente a la 1ª jornada del Grupo A de la Fase de Grupos del Mundial 2026, disputado en el Estadio Azteca (Ciudad de México, México).