La entidad que preside Lagarde prevé que los precios experimenten una fuerte subida este verano.
La inflación no cesa. La guerra en Oriente Medio continúa tensionando los precios, y el Banco Central Europeo acaba de subir los tipos de interés por primera vez en casi tres años, hasta el 2,25%, a la par que dibuja un duro escenario para este verano.
El Instituto Nacional del Estadística ha confirmado que el índice de precios de consumo (IPC) de mayo subió un 3,2 % interanual, mientras que ha revisado una décima al alza la inflación subyacente (sin energía ni alimentos frescos), hasta el 3 %, dos décimas más que en abril.
Esta evolución de los precios se produce en un contexto de elevada incertidumbre y volatilidad de los precios energéticos por la guerra en Irán y con las medidas fiscales del Gobierno todavía en vigor.
La estabilidad de la tasa general respecto a abril se explica por el encarecimiento de los paquetes turísticos y del transporte de pasajeros por vía aérea, que se ha visto compensado por el abaratamiento de las prendas de vestir y de las hortalizas, legumbres y patatas.
Este dato confirma el escenario que el Banco Central Europeo dibuja para la economía española y europea. El organismo emisor del euro subió este jueves los tipos de interés de los depósitos de los bancos en un cuarto de punto porcentual, hasta el 2,25 %, porque la inflación va a subir más debido a la guerra en Irán pero no se compromete respecto a sus próximas decisiones, que dependerán de los datos económicos.
El BCE también incrementó en 25 puntos básicos los tipos de interés de las subastas semanales, hasta el 2,4 %, y de la facilidad marginal de crédito -el interés que cobra a los bancos por los préstamos a un día-, hasta el 2,65 %, con efectos a partir del 17 de junio de 2026.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dijo que el Consejo de Gobierno decidió por unanimidad subir los tipos de interés en la zona del euro en 25 puntos básicos y que no discutió otras opciones como aumentarlos en mayor medida.
Lagarde destacó que "la guerra en Oriente Medio pesa en la actividad y las encuestas apuntan una ralentización especialmente en los servicios".
"La producción manufacturera se ha mantenido estable hasta ahora. En parte, esto es porque las empresas han acumulado existencias para hacer frente a las presiones de la cadena de suministro. También refleja un gasto en defensa más elevado", dijo Lagarde.
Sin embargo, "el aumento de los precios de la energía hará que la inflación siga aumentando durante el verano y la mantendrá claramente por encima del objetivo hasta el primer semestre de 2027", dijo la presidenta del BCE.
Este incremento tendrá también un impacto sobre los precios de los alimentos, los bienes y los servicios pero Lagarde espera que "la inflación retorne al objetivo en el segundo semestre de 2027".
En su última reunión, el BCE ha revisado al alza sus perspectivas de inflación y a la baja las de crecimiento para este año y el próximo en comparación con los cálculos de marzo.