Los Bomberos han estabilizado el 70 % del flanco derecho del incendio que se desató ayer en La Bisbal d'Empordà (Gerona), aunque el viento de esta tarde amenaza con descontrolarlo en el macizo de Les Gavarres, que permanece cerrado ante un fuego con potencial para arrasar hasta 30.000 hectáreas.
La empresa para la que trabajaba el operario detenido por labores prohibidas ante el riesgo de incendio estaba subcontratada por la Generalitat, que ya ha abierto un expediente informativo.
El incendio, según las estimaciones de los Agentes Rurales, ha calcinado ya 2.200 hectáreas, el 97 % de ellas del espacio natural de Les Gavarres: 2.128,97 son forestales, 53,14, agrícolas, y 15,46, urbanas.
Unos 500 efectivos -de Bomberos de la Generalitat, la UME y voluntarios- han trabajado a lo largo de toda la noche para frenar el avance del incendio, que este sábado mantiene confinadas a unas 12.000 personas de siete municipios, pero no han impedido que las llamas alcanzaran zonas habitadas: el fuego ha quemado una casa en una urbanización de Calonge i Sant Antoni y una masía, sin causar heridos.
En la mañana de este sábado, los Bomberos de la Generalitat han dado por estabilizado el 70 % del flanco derecho del incendio, el que se ha adentrado en el macizo de Les Gavarres, pero las previsiones meterológicas complican esta tarde las tareas de extinción.
El viento que se espera para las próximas horas, procedente del mar, amenaza con propagar las llamas precisamente por el macizo de Les Gavarres, donde los Bomberos creían tener casi todo el incendio estabilizado, y que el fuego avance en dirección a Girona.
El fuego tiene un potencial para arrasar hasta 30.000 hectáreas, el grueso de ellas de masa forestal.
El inspector jefe de los Bomberos, David Borrell, ha explicado que el perímetro del flanco derecho del fuego es "muy irregular, mal quemado, lo que dificulta mucho (la extinción), sobre todo cuando entre la marinada". "La tarde será complicada", ha vaticinado.
Cierre de espacios naturales
Ante esa situación, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha anunciado el cierre de todo el espacio natural de Les Gavarres -sin que se descarte hacerlo en otras áreas forestales de Cataluña- por el elevado riesgo de incendio, alentado por el aumento de temperaturas debido a la ola de calor, que está previsto que se alargue hasta el próximo miércoles.
En declaraciones a los periodistas tras visitar el centro de mando operativo de La Bisbal d'Empordà (Girona), Illa ha llamado a la población a extremar las precauciones y ha pedido a los vecinos de los siete municipios donde sigue vigente la orden de confinamiento (La Bisbal d'Empordà, Calonge i Sant Antoni, Platja d'Aro, S'Agaró i Castell d'Aro, Santa Cristina d'Aro, Forrallac, Llagostera y Cruïlles, Monells y Sant Sadurní de l'Heura) que permanezcan en sus hogares.
"Por contraintuitivo que parezca es la forma de estar más seguros. El máximo riesgo se da cuando las personas se desplazan", ha aseverado el president, tras una noche en que algunos vecinos de Calonge han abandonado sus casas y se han concentrado en la calle con la intención de huir del fuego.
Illa ha asegurado además que el Govern "llegará al fondo" de la investigación sobre las causas del incendio, originado por un operario que utilizaba una radial al pie de la carretera y que trabaja para una empresa que el Departamento de Territorio tiene contratada para el mantenimiento de la red viaria.
Empresa subcontratada por la Generalitat
La Generalitat ha abierto un expediente informativo a la empresa donde trabaja el operario, quien fue detenido ayer por los Mossos d'Esquadra. Está previsto que en las próximas horas pase a disposición judicial.
El Departamento de Territorio ha recalcado que el uso de una sierra radial en una zona forestal con el nivel 3 del plan de riesgo de incendios activado "constituye un indicio de una posible imprudencia grave y de un eventual incumplimiento de las medidas de prevención de incendios vigentes".
Por su parte, los más de cien niños que estaban de colonias y que se vieron ayer sorprendidos por el incendio de La Bisbal d'Empordà (Girona) han emprendido el camino de regreso a casa y ya no se encuentran en la zona del fuego, donde todavía quedan unos 18 vecinos desalojados de sus viviendas.
Esta tarde, Illa volverá a reunirse con los alcaldes de los municipios afectados para evaluar la evolución del incendio y estudiar si es necesario mantener, flexibilizar o ampliar las medidas adoptadas.
La Generalitat ha informado de que este sábado el peligro de incendio forestal se mantiene elevado en los extremos de Cataluña, por la tramontana y la marinada.
En concreto, hay 20 municipios con riesgo extremo de fuego, más de cien con peligro muy alto, y 491 con peligro alto.
Este mediodía trabajan en el incendio unas 600 personas, de las que 440 son bomberos; otras cien, soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME); así como agentes de defensa forestal y agricultores, apoyados por dieciséis medios aéreos.