La Fundación Esther Koplowitz tuvo la acertada visión de impulsar, hace veinte años, la donación al Hospital Clínico San Carlos del primer robot quirúrgico Da Vinci incorporado a la sanidad pública española, una iniciativa promovida por el profesor Joaquín Poch Broto.
Esta decisión convirtió a la Comunidad de Madrid en pionera en cirugía robótica dentro del sistema público de salud y permitió el desarrollo de un programa asistencial de referencia que, dos décadas después, supera las 4.000 intervenciones y ha contribuido a la formación de especialistas nacionales e internacionales.
La conmemoración de este vigésimo aniversario, celebrada en el Hospital Clínico San Carlos y presidida por su director, D. César Adolfo Gómez Derch, constituyó un acto muy emotivo en recuerdo de veinte años de innovación, excelencia asistencial y compromiso con la sanidad pública. El acto contó asimismo con la presencia de la Dra. Mercedes Navío Acosta, gerente asistencial de Hospitales del Servicio Madrileño de Salud, quien acompañó a la Fundación Esther Koplowitz en esta celebración de un proyecto pionero para la Sanidad Pública Española.
El profesor Joaquín Poch Broto, impulsor de esta iniciativa y años después presidente de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), desempeñó un papel decisivo en la incorporación de una tecnología que ha marcado un antes y un después en la cirugía mínimamente invasiva y ha consolidado el liderazgo del Hospital Clínico San Carlos en cirugía robótica pública.