El número uno se venga de su derrota ante el serbio en la semifinal del Abierto de Australia y se cita con Zverev.
Revancha conseguida. Jannik Sinner se ha vengado este viernes de su dura derrota ante Novak Djokovic en el Abierto de Australia y optará este domingo al bicampeonato de Wimbledon.
El italiano volvió a ser el verdugo del serbio en la Centre Court y buscará su quinto Grand Slam ante Alexander Zverev en la segunda final de un 'major' entre los dos primeros del ránking ATP a partir del lunes -la primera fue en el Abierto de Australia 2025-.
Sinner se adelanta con un break decisivo
La pista central acogía el partidazo entre dos campeones de Wimbledon. Entre los dos suman 28 Grand Slams (24 del serbio y cuatro del italiano) y era su cuarta cara a cara en la hierba de Londres, el tercero en semifinales.
En su duodécimo enfrentamiento, el inicio de la segunda semifinal estuvo marcado por la autoridad de los servicios y hubo pocos intercambios medios con ambos semifinalistas queriendo llevar la iniciativa en los puntos.
Tras la disputa de los cuatro juegos iniciales en 13 minutos, el quinto fue el primero incómodo para el sacador. Sinner lograba someter al serbio y tuvo la primera bola de break, anulada por el buen cambio de direcciones de un 'Nole' que se impuso en el turno más disputado de la final anticipada para muchas personas.
El choque subió de ritmo a medida que se acercaba el desenlace de la primera manga. Los dos jugadores eran ofensivos y cambiaban constantemente de direcciones para ganar los puntos, la mayoría resueltos en poco tiempo.
El tenista de San Candido quería meter presión en el noveno juego para situarse con 5-4 y saque. Por ello, ejecutaba sus golpes planos con más velocidad y profundidad e influyeron para crear dos bolas de rotura. Con un 'passing' de revés paralelo firmó el primer quiebre del duelo que resultó decisivo porque el número uno mundial lo confirmó superando la presión de su adversario.
Djokovic, sometido por un Sinner sólido
El revés de Sinner ya carburaba y exigía a Djokovic, que se recompuso rápido de la pérdida del primer parcial al empezar mandando el segundo y presionar en su primer turno de resto con tiros esquinados y veloces. El vigente campeón superó la presión, aunque tenía dificultades para contrarrestar los primeros del serbio en este momento.
El jugador de 24 años era más exigido por la mejora de 'Nole' al resto. El tenista con más victorias de la historia de Wimbledon -107, dos más que Roger Federer- optó por 'slice' (golpes cortados) para variar el ritmo de los intercambios eléctricos de golpes planos. Una variante táctica también contrarrestada por el transalpino.
De la presión de Nole a la de 'Asessiner' en el quinto juego. El primer cabeza de serie obligaba a defender al de Belgrado, que se enfrentó a dos bolas de break neutralizadas gracias a su tenis ofensivo. No había turno sencillo en una prolongada fase disputada en la que los dos regalaban pocos puntos.
Cada juego era una batalla y el mejor tenista del ránking ATP asestó un golpe sobre la mesa en el séptimo juego. Con su 'drive' consolidado y su revés cada vez más efectivo, el tenista de 39 años no pudo evitar el break de su adversario firmado con una contradejada magistral.
El bicampeón del Abierto de Australia confirmó el quiebre con solvencia y estaba a un juego de ganar la segunda manga. Un objetivo conseguido con un turno en blanco para acariciar su segunda final seguida de Wimbledon.
Otra vez el verdugo de 'Nole' en Londres
El #1 del mundo quería aprovechar la situación complicada de su rival, que no tenía margen de error, y empezó el tercer set fabricando cuatro bolas de quiebre. Su insistencia al resto tuvo premio convirtiendo la cuarta oportunidad tras el fallo del serbio con su volea en la red. Un quiebre afianzado con autoridad.
El siete veces campeón del Abierto de Gran Bretaña estaba en una situación límite. Sinner lo sabía y presionaba gracias a sus potentes y profundos tiros que echaban para atrás al exnúmero uno, quien arriesgaba con sus golpes y con sus segundos saques anulando otra opción de break.
El número siete del mundo necesitaba un break para engancharse al partido. Apretó en el cuarto juego y, tras un 'winner, sonrió a la grada, volcada con él en este tramo. El empuje del balcánico generó una bola de rotura, neutralizada por el transalpino con un saque directo en su turno más complicado del envite.
'Djoker' era consciente de que otro quiebre suponía prácticamente volver a decir adiós a otra final de Grand Slam. Sin posibilidad al resto por los primeros y los tiros esquinados del italiano, en el séptimo juego volvió a sufrir enfrentándose a otra bola de rotura anulada.
Sinner castigaba los segundos de su rival con sus ataques veloces y, tras quedarse muy cerca de firmar la victoria al resto, con su saque certificó su clasificación gracias, entre otros factores, a la firmeza con sus primeros servicios.
Djokovic se marchó ovacionado de la pista central y, de nuevo, cerca del ansiado 25º Grand Slam. El serbio reconoció en la rueda de prensa posterior la superioridad de su contrincante y reafirmó su amor por el tenis.