
La Fundación Alicia Koplowitz ha reforzado, un año más, su compromiso con la salud mental del niño y el adolescente. En su Memoria de Actividades, la Fundación da cuenta de los principales avances registrados en el área clínica de atención y formación en salud mental infanto-juvenil, en el área médico científica, además de los premios, distinciones y patrocinios que han jalonado el pasado año.
En una carta que acompaña la Memoria, su presidenta Alicia Koploviz destaca que a lo largo de 2025 la Fundación ha continuado impulsando programas de formación avanzada en centros internacionales de excelencia, apoyando el desarrollo de nuevas generaciones de profesionales comprometidos "con una atención clínica rigurosa, innovadora y profundamente humana".
También destaca que, al mismo tiempo, se ha reformazo el apoyo a la investigación y al intercambio de conocimiento como herramientas esenciales para avanzar en la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento de los trastornos mentales en la infacia y la adolescencia.
"Los resultados alcanzados reflejan este esfuerzo colectivo: una actividad científica consolidada, una creciente proyección internacional y una destacada producción investigadora", escribe Koplowitz, "con publicaciones en algunas de las revistas de mayor impacto en el ámbito de la psiquiatría, las neurociencias y la salud mental infanto-juvenil".
La presidenta de la Fundación también se refiere al Programa de enlace en salud mental para centros educativos que se desarrolla junto a la Comunidad de Madrid, y que ha ampliado "considerablemente" su cobertura, trabajando en un número creciente de colegios e institutos de educación ordinaria y de centros de educación especial, garantizando una respuesta adaptada al alumnado más vulnerable.
En paralelo, el Programa de Formación para el profesorado de la Fundación Alicia Koplowitz ha seguido ampliando su oferta y alcance, formando a un número creciente de docentes y contribuyendo a que la prevención y la detección temprana estén cada vez más presentes en las aulas.
"Todo ello contribuye a consolidar un abordaje de la salud mental infanto-juvenil que sitúa la prevención en el centro, actúa en el entorno natural del menor -en línea con las recomendaciones de la OMS- y se sustenta en la coordinación real entre los sistemas de educación, salud y familia", afirma en su carta Alicia Koplowitz.