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ETAPA 12

Tour Francia. Triplete de Tim Merlier tras una caída durísima

Tour Francia. Triplete de Tim Merlier tras una caída durísima
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(Foto: EFE)
EL IMPARCIAL/Efe
jueves 16 de julio de 2026, 18:11h
Victoria del velocista belga en un final de etapa caótico. Gaviria se llevó la peor parte de la montonera. Clasificaciones

En un final de locura con montonera incluida, el belga Tim Merlier (Soudal Quick Step) cruzó la línea señalando con los dedos el triplete que acababa de lograr como vencedor de la duodécima etapa del Tour de Francia disputada entre el circuito de Nevers Magny-Cours y Chalon-sur-Saône, de 179,1 km, en la que Tadej Pogacar retuvo el maillot amarillo.

Una caída masiva a pocos metros de la línea que lastimó seriamente el colombiano del Caja Rural Fernando Gaviria, marcó el desenlace de la última jornada clara para los velocistas. Entre todos volvió a emerger la figura imbatible de Tim Merlier (Wortegem-Petegem, 33 años), imparable, marcando el triple como rey del esprint en el Tour. Merlier firmó la sexta victoria en la "grande boucle" en un esprint de locura, tenso, accidentado, por delante del neerlandés Olav Kooij (Decathlon) y del belga Jasper Philipsen, quien a pesar de ser lanzado perfectamente por sus compañeros del Alpecin desperdició la oportunidad de romper la racha de Merlier.

Una caída terrible

El belga brazos en alto, feliz, señalando con los dedos su "hat trick", mientras que Fernando Gaviria pasaba la línea con la clavicula dañada, ayudado por uno de sus compañeros. Un final que puso los dedos de punta que acabó con las aspiraciones del colombiano. "Estaba extramotivado, gano etapas para mis hijos y mi mujer. Por eso estoy aquí. Ha sido un final muy duro, mi radio estaba rota, pero los compañeros me llevaron bien entre tantos ataques. Es un día especial, muy feliz para mi", dijo Merlier en meta. Sin novedad en la general. El comandante Pogacar ya superó a Induráin en días con el maillot amarillo, 61, precisamente el día del 62 cumpleaños del mítico navarro. Le siguen Vingegaard a 3.36 minutos, Evenepoel a 4.06 y Juan Ayuso se mantuvo cuarto a 4.22.

¿La última oportunidad para los esprinters? Posiblemente la meta de Chalon-sur-Saône sea la última cita para los velocistas, ya que la montaña y los perfiles quebrados serán inmensa mayoría hasta París. Los equipos implicados en abrir su casillero controlaron la etapa para evitar que algún valiente les destrozara el guión previsto. El circuito de velocidad de Magny-Cours, donde Michael Schumacher ganó 8 grandes premios de F-1, despidió la comitiva ante un recorrido de 1.800 metros de desnivel y dos cotas intrascendentes de cuarta, donde la escapada no podía fallar.

De inmediato se dio a la fuga, como no, el francés Vreistoffer (Lotto), el mismo que se hartó de km en solitario en las etapas de Pau y Burdeos. En la primera hora de carrera se volvió a volar, como en la víspera, con una media de 51,3 km/hora. En el km 57 se unieron a la aventura el veterano Caruso (Bahrain), quien disfruta de su último baile a los 38 años, Costiou y Vercher. Para controlar la escapada se pusieron el mono de trabajo los equipos del Alpecin de Philipsen, el NSN de Girmay y el Soudal de Merlier. Entre ellos se debía gestionar la gloria en Chalon, por mucho que Vreistoffer volviera a quedarse solo en cabeza a 50 de meta, en lucha contra lo imposible.

Merlier, sin rival

De momento, su coraje le está valiendo al "jabalí" Vreistoffer el título de corredor más combativo del Tour. Sumó a sus cabalgadas 119 km durante 2.33 horas, hasta que un ataque del "Capitán América" Quinn Simmons a 35 de meta acabaran con un sueño imposible. El zarpazo del campeón estadounidense seleccionó un grupo de 14 corredores, entre ellos Filippo Ganna, pero la reacción del Soudal, NSN y Alpecin sofocaron momentáneamente un levantamiento que tuvo continuidad en la subida a la Cota de Montagny -les-Buxy (4a), último escollo del día.

El Lidl quería batalla insistiendo con Gee-West, Simmons, animado por su padre desde la cuneta, y Skujins. A base de palos cundió el pánico en el pelotón, pero fueron sensaciones transitorias. La mayoría pudo con los rebeldes del equipo de Juan Ayuso. El desorden se instaló a medida que el pelotón se acercaba a meta. El Lidl insistía una vez más, con Pedersen muy peleón, con el checo Vacek, infatigable. Todos los equipos querían estar delante, de ahí los nervios que terminaron de plasmarse en la recta de meta.

El Alpecin montó un "treno" con 4 hombres por delante. Era el día de Philipsen, de Girmay, pero apareció Merlier, en momento dulce de forma para salir en la imagen para la historia brazos en alto en Chalon, conocida por ser la cuna de Nicéphore Niépce, considerado pionero de la fotografía. Un triplete en el Tour no se logra todos los años, y son pocos los que lo consiguen. Su hijo, en el podio con su papá, completó el sueño del mejor velocista de la actualidad. Además el chaval se llevó el autógrafo de Tadej Pogacar. También buena foto para recordar.

Este viernes vuelve a aparecer la montaña en la decimotercera etapa entre Dole y Belfort, la más larga de la presente edición con 205.8 km. La primera parte del recorrido, hasta el 150 perfil llano, y en los últimos 55 dos dificultades: el Col des Croix (3a, 5,1 km al 4,7 por ciento) y el Balón de Alsacia (1a, 9,1 km al 6,9). Desde esta última cima hasta meta rápido descenso hasta meta.

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