La presentación del nuevo Volkswagen ID. Cross deja una noticia que trasciende al propio modelo. El SUV compacto totalmente eléctrico será el cuarto vehículo de la nueva generación eléctrica del Grupo Volkswagen fabricado en España, consolidando el papel de las plantas de Pamplona y Martorell como dos de los principales centros de producción de coches eléctricos urbanos de Europa.
La fábrica navarra de Landaben será la encargada de ensamblar el ID. Cross, que compartirá líneas de producción con el Škoda Epiq. Mientras, la planta de Seat S.A. en Martorell fabricará el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo. De este modo, España concentrará la producción de toda la familia de eléctricos urbanos del grupo alemán basada en la plataforma MEB Entry, una decisión como venimos repitiendo ya en esta sección de gran relevancia para la industria nacional.
La adjudicación del ID. Cross supone un importante respaldo para Volkswagen Navarra, una planta que durante décadas ha estado ligada a la fabricación del Polo y que ahora afronta una profunda transformación hacia la movilidad eléctrica.
Con el ID. Cross, Pamplona no solo suma un segundo modelo eléctrico a su cartera de producción, sino que refuerza su posición dentro del mapa industrial del grupo. La fábrica compartirá protagonismo con Martorell en uno de los proyectos más ambiciosos de Volkswagen para democratizar el coche eléctrico en Europa.
La estrategia también pone de manifiesto la importancia que España mantiene dentro de la industria automovilística europea en un momento de plena transición tecnológica. Mantener carga de trabajo en las plantas nacionales resulta fundamental para preservar el empleo y la competitividad frente a la creciente presión de otros mercados.
La nueva familia de eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen quedará repartida entre las dos factorías españolas.
En Martorell se producirán el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo, mientras que Pamplona ensamblará el Škoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross.
La distribución responde a una estrategia industrial que aprovecha la especialización de ambas plantas y las inversiones realizadas en los últimos años para adaptar sus instalaciones a la producción de vehículos eléctricos sobre la plataforma MEB Entry.
Para España, supone un hito poco habitual: un mismo grupo automovilístico concentrará en el país la fabricación de toda una familia de modelos destinados al mercado europeo.
Un SUV para uno de los segmentos con mayor volumen
Más allá de su relevancia industrial, el ID. Cross llega para competir en uno de los segmentos de mayor demanda del mercado europeo: el de los SUV compactos.
Con 4,15 metros de longitud, el modelo busca ofrecer una alternativa eléctrica a propuestas como el T-Cross, aprovechando las ventajas de una plataforma diseñada específicamente para vehículos de cero emisiones.
Volkswagen destaca un interior más espacioso que el de su equivalente con motor de combustión, con capacidad para cinco ocupantes, un maletero de 475 litros y un compartimento delantero de 25 litros destinado principalmente a guardar el cable de carga.
La oferta mecánica contempla tres niveles de potencia —116, 135 y 211 CV— y dos baterías de 37 y 52 kWh útiles. En la versión más eficiente homologa hasta 426 kilómetros de autonomía según el ciclo WLTP.
El ID. Cross incorpora una dotación tecnológica propia de segmentos superiores. Entre ella figuran un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas, una pantalla central de 12,9 pulgadas y una nueva generación de asistentes a la conducción.
Entre las funciones más llamativas figura la evolución del Travel Assist, capaz de reconocer semáforos y detener automáticamente el vehículo cuando detecta una luz roja, siempre dentro de las limitaciones del sistema. También estarán disponibles cámaras de visión de 360 grados y sistemas de aparcamiento automatizado con control remoto desde un teléfono móvil.
Más que un nuevo lanzamiento
La llegada del ID. Cross refleja una doble realidad. Desde el punto de vista comercial, Volkswagen amplía su oferta eléctrica con un SUV que pretende situarse entre las opciones de acceso a la movilidad de cero emisiones, con un precio anunciado desde 25.600 euros antes de ayudas.
Pero, sobre todo, confirma la apuesta industrial del Grupo Volkswagen por España. La producción del ID. Cross en Pamplona y la del Cupra Raval e ID. Polo en Martorell convierten a ambas factorías en protagonistas de la estrategia europea del fabricante para los próximos años.
En un momento en el que la adjudicación de nuevos modelos eléctricos resulta decisiva para garantizar el futuro de las plantas, la fabricación en España de los cuatro integrantes de esta familia supone una de las noticias industriales más relevantes del sector del automóvil en los últimos tiempos.