La Consejería andaluza de Sanidad ha confirmado el fallecimiento de un hombre de 75 años y con patologías previas por fiebre del Nilo Occidental (FNO), lo que eleva a cinco las muertes por esta enfermedad en la Comunidad en lo que va de año.
El paciente, residente en Aznalcázar (Sevilla), permanecía ingresado desde el 26 de agosto en el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe tras ser diagnosticado de un cuadro neuroinvasivo de fiebre del Nilo Occidental (FNO), ha informado este viernes la Consejería en un comunicado.
Además, la Secretaría General de Salud Pública y Promoción de la Salud ha declarado área en alerta el municipio onubense de Santa Ana la Real hasta el 31 de octubre tras la confirmación de un caso de meningitis vírica por virus del Nilo Occidental.
En esta temporada, se han diagnosticado en Andalucía 74 casos de fiebre del Nilo Occidental en humanos, de los que 42 han sido leves y 32 graves, entre los que se encuentran los cinco fallecidos. Han requerido hospitalización 36 pacientes, de los que dos permaneces ingresados.
Hasta el momento, se han llevado a cabo estudios de laboratorio para descartar infección por virus del Nilo en 848 usuarios y se ha practicado despistaje de arbovirosis en 204 casos de meningitis víricas.
Actualmente, 12 municipios, tres pedanías y una entidad singular andaluces están en situación de área en alerta en la comunidad autónoma.
Junto a Santa Ana la Real, se encuentran en esta situación la pedanía Las Cuartillas de Mojácar (Almería); la pedanía Manzanete de Barbate, Benalup-Casas Viejas y la entidad singular Campiña-Serrano de El Puerto de Santa María (Cádiz): La Carlota y La Rambla (Córdoba); la pedanía Candón de Beas (Huelva); Coria del Río, Isla Mayor, La Puebla del Río, Los Palacios y Villafranca, Peñaflor, Sevilla, Utrera y Villamanrique de la Condesa (Sevilla).
Esta situación de área en alerta por circulación del VNO supone intensificar las tres vigilancias (entomológica, animal y humana) en la zona, activar las acciones de promoción comunitaria y reforzar las acciones de comunicación a la ciudadanía a través de farmacias comunitarias y enfermería para que se adopten las medidas de protección necesarias frente al VNO.
Por su parte, la administración local debe intensificar las medidas de control y tratamiento de mosquitos transmisores de la enfermedad durante el periodo que el área esté en alerta.