La Dirección General de la Guardia Civil ha suspendido hasta nueva orden las vacaciones, los permisos y las licencias a los agentes desplegados en las comandancias de Ceuta y Melilla para "garantizar la adecuada cobertura de los servicios" tras el aumento de la presión migratoria en ambas ciudades autónomas.
En un oficio al que ha tenido acceso EFE, firmado por el director adjunto operativo (DAO) del cuerpo, Manuel Llamas, se establece que el esfuerzo operativo en Ceuta y Melilla derivado del aumento de la presión migratoria "se ve mermado, de forma significativa, por el disfrute de vacaciones en periodo estival y permisos de asuntos particulares".
Así, para poder "garantizar la adecuada cobertura de los servicios" en Ceuta y Melilla, la Guardia Civil ha decidido que "no se concederán vacaciones, permisos ni licencias" al personal destinado o que se encuentre en prestación de servicios en ambas ciudades, una limitación que no afectará a las ya concedidas o autorizadas antes de la emisión del oficio.
De esta manera, la Guardia Civil se suma a la decisión tomada por la Comandancia General de Ceuta, que hoy ha ordenado la cancelación de todos los permisos de sus militares destinados en la ciudad autónoma desde el próximo jueves, 13 de agosto.