El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido este viernes en el Congreso en relación con la crisis migratoria de Ceuta a la espera de que el próximo jueves 3 de septiembre sea el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el que dé explicaciones en sede parlamentaria.
Marlaska ha cifrado en 5.000 los inmigrantes que permanecen en Ceuta y, como Félix Bolaños, ha destacado la colaboración y cooperación "sostenida y eficaz" con Marruecos, país al que el Ejecutivo exonera de toda responsabilidad. "Trabajamos conjuntamente en la lucha contra la inmigración irregular. Los marroquíes han interceptado miles de salidas irregulares marítimas".
"Había muchos informes y preocupación, pero como el año pasado"
"Además de restablecer la normalidad a la mayor brevedad, debemos reforzar nuestras capacidades para prevenir y afrontar posibles episodios similares en el futuro", apunta el ministro del Interior, que prevé destinar 35 millones de euros para reforzar la frontera mediante la ampliación de infraestructuras estratégicas y más fuerzas de seguridad. También alargar los espigones del Tarajal y Benzú, instalar un sistema de boyas fondeadas y abrir un nuevo CETI de carácter permanente para 800 personas, así como el despliegue de nuevas capacidades tecnológicas para reforzar la frontera.
Sobre los últimos días de violencia y disturbios en la ciudad autónoma, Marlaska ha hecho un llamamiento a la calma al tiempo que ha señalado a la derecha por "aprovecharse" de la crisis por "intenciones partidistas".
"El galgo de Ceuta"
Ana Vázquez, del PP, ha calificado a Marlaska de "galgo de Ceuta" haciendo un paralelismo con la huida de Pedro Sánchez de Paiporta en la dana: “Los ceutíes están abandonados. ¿Y qué les ofrece su ministro del Interior? Promesas rotas”. “Huyó de Ceuta con tanta celeridad como Sánchez de Paiporta. Es usted el galgo de Ceuta”, ha afirmado durante su turno de intervención.
Sumar ha criticado que el Gobierno siga diciendo que Marruecos está colaborando y Vox ha afeado la "docilidad" del Ejecutivo con el país vecino, al que evitan señalar:: "Eso se llama sumisión a un chantaje".
En los mismos términos se ha pronunciado ERC, que pide a Marlaska que no hable de "colaboración" con Marruecos: "No lo digan más. Es una tomadura de pelo, es ridículo, es grotesco y es absurdo". Bildu, por su parte, ha preguntado al ministro por los detalles de cómo fue la colaboración con Marruecos porque de lo contrario, "se acabará sabiendo".
El PNV ha considerado "negligente" el papel de Interior ante el goteo constante de llegadas irregulares a nado previo al asalto masivo del 30 de julio. "Es imposible que Interior no tuviera indicios".
Junts ha señalado también a Marlaska como el "único responsable" de la entrada masiva de inmigrantes. "Su obligación es anticiparse, si tiene la información y deja crecer el problema, ha dejado de hacer su trabajo". Sobre Marruecos, el partido nacionalista vasco ha pedido endurecer la postura ante Marruecos: "No es creíble que el Ejecutivo mantenga que 'todo es estupendo'".
Un centenar de imigrantes han sido expulsados por cometer delitos en Ceuta
Marlaska habla de "causas plurales"
En su turno de respuesta a los grupos parlamentarios, Marlaska ha aludido a "causas plurales" el detonante de la entrada masiva de inmigrantes y ha reconocido que había un sentimiento de "precaución" ante esa posibilidad, pero no diferente a otros años.
"Admito todos los errores que haya podido cometer", ha reconocido el ministro, que aporta datos para justificar la excepcionalidad del asalto del 30 de julio: "En julio hubo 1.026 entradas a nada y más de 2.000 interceptadas por Marruecos".
Los servicios de información trabajaron "correctamente", pero "no fueron capaces" de concluir que algo así podía pasar, dice en plena polémica por el cisma abierto con Margarita Robles sobre esta cuestión. "A veces las cosas suceden y no implican responsabilidad de nadie".