El ministro del Interior cifra en 5.000 los inmigrantes en Ceuta, se limita a pedir "calma" tras los disturbios y acusa a PP y Vox de azuzar la violencia.
El presidente autonómico reclama más agentes de Policía y Guardia Civil, la presencia de Frontex y reformas legales urgentes para agilizar los retornos.