La Fundación Canal acoge la exposición El infierno de Dante. Doré y Rauschenberg, en la que propone un diálogo entre dos interpretaciones del Infierno del poeta, pensador y lingüista italiano Dante Alighieri (S. XIII-XIV) realizadas con casi un siglo de diferencia desde lenguajes artísticos completamente distintos.
La muestra reúne las dos series completas que Gustave Doré y Robert Rauschenberg dedicaron a la primera parte de la Divina comedia. En total, 111 obras que permiten recorrer los nueve círculos y los 34 cantos del Infierno a través de dos miradas contrapuestas: la visión figurativa, dramática y medievalista de Doré y el lenguaje fragmentario, híbrido y contemporáneo de Rauschenberg.
El Infierno, escrito a comienzos del siglo XIV, es la primera de las tres partes de la Divina comedia, una de las grandes obras de la literatura universal y una síntesis de la visión del mundo medieval, en la que confluyen religión, filosofía, ciencia y literatura. Este poema ha tenido una influencia extraordinaria en el imaginario occidental y ha inspirado a artistas de distintas épocas y disciplinas. Sus personajes y castigos, organizados en nueve círculos, siguen resultando reconocibles porque hablan de cuestiones que continúan formando parte de la experiencia humana: la violencia, el poder, la culpa, el deseo, la avaricia, el fraude o la traición.
Gustave Doré (1832-1883) fue uno de los ilustradores y grabadores más influyentes del siglo XIX. Sus imágenes sobre el Infierno de Dante se convirtieron en algunas de las representaciones más reconocibles y contribuyeron a fijar su iconografía en el imaginario colectivo occidental. La exposición presenta su serie íntegra, formada por 76 xilografías, 75 dedicadas al Infierno y una al retrato del propio Dante.
Casi un siglo después, Robert Rauschenberg (1925-2008), figura fundamental de la vanguardia estadounidense del siglo XX, creó entre 1958 y 1960 su serie XXXIV dibujos para el Infierno de Dante, en un momento de transición entre el expresionismo abstracto y el emergente Pop Art. A partir de imágenes de revistas, Rauschenberg transforma a Dante, Virgilio y otros personajes en figuras contemporáneas, convirtiendo el Infierno en un reflejo de la sociedad norteamericana de mediados del siglo XX y de cuestiones como el poder, la violencia, la autoridad y la responsabilidad.
La exposición sigue el recorrido planteado por Dante y permite contemplar cómo Doré y Ra uschenberg resuelven los mismos episodios desde dos códigos visuales opuestos. El viaje comienza con Dante perdido en una selva oscura y acompañado por Virgilio, que será su guía durante el descenso. A partir de ahí, el visitante atraviesa los nueve círculos del Infierno, desde el Limbo en el primero hasta los condenados por traición en el noveno.
La comparativa permite observar cómo cambia la representación de estos mismos episodios. Mientras Doré mantiene una iconografía reconocible y utiliza el claroscuro, la perspectiva y la monumentalidad para construir un universo oscuro y sublime, Rauschenberg introduce fotografías, manchas, líneas, fragmentos y figuras contemporáneas que convierten el poema en una lectura crítica de su presente.