Todos los grupos parlamentarios, excepto Bildu y ERC, han pedido su marcha en la Diputación Permanente del Congreso.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado al fin su dimisión tras protagonizar una de las más indignas e infaustas etapas al frente de ese departamento, con dos tragedias ferroviarias inéditas que dan una buena medida de su nula labor como gestor público.
Puente ha informado de esta renuncia en una comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso, en la que ha asegurado que esta decisión la tomó en cuanto tuvo conocimiento del accidente de Urda (Toledo).
Puente también ha renunciado a formar parte de las listas del próximo 29 de noviembre, porque, según sus palabras, un ministro de Transportes "no puede continuar con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año".
El político socialista ha incidido en que esta es una cuestión "de dignidad política, coherencia y empatía con las víctimas" y esta decisión "pretende estar a la altura" de su partido y de los que le precedieron, "de los que entregaron todo por servir a su idea de país y sociedad, más justa e igualitaria".
Asimismo, ha afirmado que "no puede continuar en el cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año, por muy distintos que sean y tenga o no responsabilidad directa en ellos".
Comparecencia en el Congreso
Antes, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha acusado al Gobierno de destinar "más a la propaganda que a la gestión", después del accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha dejado al menos 69 muertos. "Todo lo que ha podido fallar, ha fallado. No es algo puntual, es sistémico", ha afirmado.
Ester Muñoz ha criticado que el ministro todavía "no haya perdido perdón" a las víctimas y le ha acusado de "confundir la obligación de responder por sus actos" con la "habilidad política para justificarlos".
"Qué bien se le da explicar por qué muere la gente en los trenes y qué mal se le da evitarlo. Usted no es ministro para explicar accidentes, es ministro para evitarlo", ha apostillado.
A su vez, ha acusado a Puente de no tener "ninguna credibilidad" y al Gobierno de Pedro Sánchez de "convertir la resistencia política en su principal objetivo" y de dedicar "más esfuerzos a la propaganda que a la gestión". "No se puede sustituir la planificación por la improvisación, ni la cultura de seguridad por la propaganda", ha concluido.
Por su parte, la portavoz de Vox, Pepa Millán, ha acusado al Gobierno de estar "desesperados" buscando "un relato que salve mínimamente la campaña electoral" tras el accidente.
Sumar, a través de su portavoz Verónica Barberó, ha pedido la dimisión de Puente "desde el respeto" y "cuando lo vea oportuno" ante un "indisociable de modelo y de gestión". "La seguridad no se improvisa. El estado ha perdido el control directo del mantenimiento", ha dicho Juan Antonio Valero, también de Sumar.
Miriam Nogueras, portavoz de Junts, ha señalado la "mala gestión" como el "problema de raíz", que ha ocasionado que el sistema ferroviario español "haya colapsado".
Por su parte, Gabriel Rufián, de ERC, ha defendido al ministro diciendo que es "un buen político" que "da la cara" y ha señalado que su continuidad o no al frente de la cartera de Transportes "es accesoria".
Desde Bildu han evitado señalar a Puente y se han limitado a solicitar una "exhaustiva investigación" para esclarecer las causas del accidente.
El diputado del PNV Mikel Legarda ha exigido su dimisión y ha subrayado que "los cambios deben ser profundos" cuando España concentra el 54% de las víctimas en los accidentes de la historia de la alta velocidad. "Ante esta desconfianza ciudadana no cabe enmarcar las tragedias en la hipótesis de accidentes puntuales cuando llueve sobre mojado", ha dicho.
La líder de Podemos, Ione Belarra, ha acusado al Ministerio de haber filtrado los audios del accidente mientras "todavía moría gente en las vías" para eximir a Puente, y ha señalado que hay "buenos motivos para pensar" que lo hizo él mismo.