El pequeño recibió un balonazo de Tchouaméni en el partido de El Sardinero y el club merengue le premió con una visita a los vestuarios donde saludó a Mbappe.
El centrocampista francés Aurélien Tchouaméni saludó y regaló su camiseta a un joven aficionado del Racing de Santander después de que un disparo suyo le diera en la cara durante la victoria del Real Madrid en El Sardinero (0-3), y su compatriota Kylian Mbappé tuvo también un gesto con él.
Corría el minuto 50 de partido cuando el medio francés disparó a portería desde la frontal del área. El remate no fue entre los tres palos, sino que se estrelló en la cara de un niño que estaba en la parte baja de la grada. Las cámaras de la retransmisión televisiva captaron sus lágrimas junto a su padre.
El pelotazo de Tchouaméni
Después del partido, Tchouaméni se acercó al pequeño, en brazos de su padre, y tuvo gestos cariñosos para él, mientras su progenitor repetía que no había "pasado nada", según compartió el Real Madrid en un vídeo. El francés firmó y regaló su camiseta al joven aficionado y se fotografió junto a ellos.
"Máximo está genial, ha sido un susto solo. Está muy bien. El detalle es de agradecer, solo por bajar aquí ya es un detallazo. Agradeceros un poco todo, el club, cómo nos habéis tratado. Tenemos el corazón partido, somos del Madrid a tope. La 'tierruca' manda, pero queremos también por dentro que gane un poco el Madrid. El Madrid significa mucho para nosotros, Máximo nació el día que ganamos la 'Decimocuarta'", declaró el padre a Real Madrid TV.
También Kylian Mbappé se paró junto al niño, con quien bromeó: "La culpa es de Tchouaméni, ¿no? No sabe tirar Tchouaméni", antes de tomarse otra fotografía.