Partidos
El Recreativo vence 1-2 al Espanyol y escapa del descenso
sábado 09 de febrero de 2008, 14:35h
En Barcelona, el Recreativo fue un equipo sólido y con buen aspecto, mejor en cualquier caso que un Espanyol anémico y desenfocado, falto de suerte, atrapado por el vértigo en su intento de defender los puestos de Liga de Campeones.
El Recre encontró un partido hecho a su medida. Con Martins y Camuñas en el timón, desquició al Espanyol. Lo hizo con el estilo de los grandes, aseado por su nuevo técnico, combinando y sin recurrir nunca al pelotazo. El Espanyol, nervioso y apático, fuera del partido, le ayudó a mostrar todo su fútbol.
El cambio de Jonathan Soriano -trasladado a una clínica para conocer su estado físico tras golpearse en un salto con Sorrentino- por Ewerthon descolocó aún más al Espanyol. Le vino de perlas al Decano, que se adelantó en el minuto 18 en una jugada que retrató la indolencia de la defensa local. Pongolle recogió un balón caído en el área, se dio la vuelta y firmó el primer tanto del partido. Junto a él, tres defensas del Espanyol, incapaces siquiera de apurar al delantero.
El gol espoleó al Recreativo, dueño absoluto del partido. Camuñas se movió en la media punta como pez en el agua, y entre líneas, el Recre volvió a anular la salida de balón del Espanyol para lograr el 0-2, en una internada de Poli por la banda izquierda. El lateral colocó la pelota en la zona crítica, entre los centrales y el portero, y Pongolle la empujó a la red desde el segundo palo. Pero no supo el equipo andaluz cerrar definitivamente el partido pese a los continuos regalos del Espanyol. Pongolle disfrutó de una tercera ocasión clara frente a Casilla, pero envió el balón a las nubes. Camuñas, con todo a favor, también desperdició un disparo desde la frontal del área chica.
Ewethon debutó con un gol
Apelando a su único recurso, el balón parado, recortó distancias el Espanyol. Ewerthon aprovechó un rechace en un córner para marcar, en su estreno como jugador del Espanyol, el 1-2 que encendía una luz al final del túnel.
Espantado por las concesiones de su defensa, Ernesto Valverde agotó los cambios para dar entrada a Jarque en el descanso. Renunció a un revulsivo en ataque, pero su equipo se animó. Ganó seguridad y movió la pelota con rapidez frente a un Recreativo replegado, temeroso de perder su ventaja.
Resignado a resistir, Zambrano no alteró su guión inicial. Insufló aire con la entrada de Gerard, un alivio para el Decano, que nuevamente merodeó el área rival. Lo tuvo todo menos lo más necesario, el remate final, la puntilla del partido. Buscó el empate con dignidad el Espanyol, pero no fue el día del equipo catalán, siempre atascado ante rivales teóricamente inferiores. El Recre se dejó llevar hasta el final del partido para firmar una victoria muy merecida que alivia sus agobios y le permite salir de la zona de descenso.