El autobús agnóstico
Carlos Madrid Casado
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carlosmadrideducamadridorg/13/6/13/19/26
viernes 09 de enero de 2009, 23:25h
“Probablemente Dios no exista. Deja de preocuparte y disfruta la vida” es el eslogan de la campaña que dos asociaciones de ateos quieren hacer circular a bordo de los autobuses urbanos de Madrid. Y, como es natural, se ha montado la de Dios es Cristo... Múltiples asociaciones católicas han salido a la palestra para criticar la iniciativa, calificándola de provocación laicista. Pero la propuesta también ha recibido el apoyo de varias asociaciones progresistas. Unos y otros se han enzarzado en una serie de declaraciones y contradeclaraciones a propósito del “bus ateo”.
Ahora bien, desconozco si estos ilustres señores han reparado en un pequeño detalle: el bus no es ateo sino agnóstico. En efecto, no niega la existencia de Dios, la pone en duda. Con el Mefistófeles de la probabilidad hemos topado. Un verdadero ateo no escribiría nunca “Probablemente Dios no existe”, porque eso sería tan absurdo como escribir “Probablemente el círculo cuadrado no existe”. Oiga, el círculo cuadrado no existe, y punto. No es que Dios no exista, es que Dios no puede existir. Porque la Idea de Dios es contradictoria, como el concepto de círculo cuadrado o de decaedro regular. Es una pseudo-idea, pura flatus vocis. Porque, ¿a qué Dios nos estamos refiriendo? ¿A Zeus, a Yahvé, a Alá, al de Lutero, al de Santo Tomás o, tal vez, al de Aristóteles? Bueno, yo creo que a este último seguro que no, porque quién en mitad de la noche sería capaz de exclamar: ¡Acto Puro Mío, ayúdame! Me viene a la cabeza aquella anécdota que siempre cuenta el filósofo Gustavo Bueno sobre cierto obispo del siglo III d. C. que, después que le dijeron que Dios no tenía barbas, se hizo ateo, porque no lograba rezar a un Dios lampiño.
Pero que no se nos escape lo más interesante del “bus agnóstico”: la implicación “progre” que encubre el cartel. “Si Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta la vida”. ¡Viva el Pensamiento Alicia! Ya lo sabía Dostoyevski: “Si Dios no existe, todo está permitido”. Hasta donde alcanzo, esto es lo más preocupante del mensaje. Esta supuesta conexión entre la inexistencia de Dios y la felicidad canalla. Entre un agnosticismo vergonzante y el todo vale. Bendita posmodernidad. Pues lo siento, pero por esto sí que no paso. Es más, anuncio que voy a comenzar a recaudar fondos para una campaña que le haga la competencia al bus agnóstico. Se publicitaría así: “Dios no existe, luego no todo está permitido”. En efecto: no están permitidos los milagros, las revelaciones, los fenómenos sobrenaturales y paranormales, las supersticiones, etc. Esto sí que sería un bus ateo, aunque sospecho que a muchos señoritos “progres”, agnósticos o ateos confesos, votantes del PSOE o de IU para más señas, pero que salen en procesión en Semana Santa y, al llegar a casa, ponen la tele para ver Cuarto Milenio, no les gustaría ni pizca. Con razón.
¡Ah! Sólo me resta una pregunta: ¿por qué estas asociaciones no financian campañas análogas al otro lado del Estrecho? Entiendo que en Madrid y, en general, en Europa hay suficiente racionalismo disuelto en el ambiente como para conocer y defender el ateísmo (gracias, aunque suene paradójico, al catolicismo, que es –por decirlo con Unamuno- derecho romano más filosofía griega). Sin embargo, así como hay un número importante de ateos católicos, no lo hay de ateos musulmanes. Supongo que se me responderá, como se hizo a propósito del episodio de las caricaturas de Mahoma, que se trataría de una provocación gratuita. Claro, allí sí, pero aquí no. ¡Con el Gobierno hemos topado!
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Profesor de Bachillerato
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