Después de la noticia destapada por el diario MARCA, muchas han sido las voces que apuntaron irregularidades tanto en el sistema de votación como en la introducción de personas ajenas al club en la Asamblea. Desde EL IMPARCIAL hemos contactado con uno de los compromisarios que presenció y participó en la reunión y ha querido expresar las deficiencias y las malas artes de Ramón Calderón y su Junta Directiva.

El 7 de diciembre de 2008 se celebró en Madrid la Asamblea de Compromisarios para aprobar las cuentas. Al poco de entrar, la sorpresa estuvo servida para los socios allí presentes. La tribuna estaba ya ocupada por unas 50 personas. Entre el “público” había miembros de la peña “Cinco estrellas” y lo más discordante, Ultras Sur. “Conmigo no se metieron y me dejaron hablar porque no me metí con Calderón pero a otros interventores les insultaron y faltaron gravemente el respeto”, ha afirmado el socio consultado por EL IMPARCIAL.
Pero tras la entrada al reciento la sorpresa vino cuando los socios fueron a apuntarse para hacer uso del a palabra. “Nada más abrir las puertas del Palacio de Congresos me dirigí el tercero o el cuarto a apuntarme al turno de intervenciones y sorprendentemente, cuando llegué ya había 25 personas apuntadas”, ha asegurado el compromisario.
Los compromisarios tenían derecho a usar la palabra tantas veces como quisieran y este socio hizo uso de la palabra, “tres veces y en todas ellas le pregunté al señor Calderón por las cuentas, pero nunca me respondió”. Sólo se dirigió a él un responsable del sector financiero “para acordar una reunión conmigo y explicarme en privado las cifras” ha añadido.
Las votaciones se realizaron a mano alzada. A pesar de vivir en el siglo XXI la tecnología no ha llegado a las Asambleas del Real Madrid y en las que no utilizan ni urnas ni métodos electrónicos. El sistema utilizado para el recuento estaba supervisado por un grupo de azafatas que, fila a fila, contaban a simple vista los votos emitidos a favor y en contra. “Las azafatas eran muy jóvenes y no había nadie que las supervisara. Cuando contaban los votos los apuntaban en una carpeta que entregaban en la mesa”, ha denunciado el socio.