Chávez: un paso más hacia el poder perpetuo
jueves 15 de enero de 2009, 23:47h
Las pretensiones del presidente venezolano Hugo Chávez para perpetuarse en el poder van por buen camino. Así, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobaba este pasado miércoles el proyecto de enmienda constitucional que permitirá a los cargos de elección popular –incluido el presidente- presentarse a la reelección sin límite de veces. La inicial pátina de legalidad –el resto de la farsa culminará con la consulta popular que llevará a cabo para refrendar su propuesta- otorgada por la cámara venezolana era de esperar. No en vano, los chavistas cuentan con 146 de los 167 escaños totales. Con independencia de las acusaciones de fraude formuladas durante las últimas elecciones, la irresponsabilidad de la oposición retirando gran parte de sus candidaturas ha hecho que su papel en la asamblea venezolana sea poco menos que testimonial. Su tremenda desorganización es más demérito propio que mérito de Chávez.
Con todo, los acontecimientos parecen seguir su curso inexorable en Venezuela, sin que nada ni nadie parezca interferir. Con la comunidad internacional volcada en la guerra de Gaza y la futura toma de posesión de Obama como presidente de Estados Unidos, el protagonismo mediático del caudillo bolivariano parece haber pasado a un segundo plano, muy a su pesar. Y es que no es sólo -que también- un enfermizo afán de protagonismo lo que mueve a Chávez, sino el convencimiento de que todas y cada una de sus grotescas intervenciones en los medios son propaganda gratuita. Tiene su público, y hay un referéndum a la vuelta de la esquina. Si tiene que expulsar al embajador israelí de Caracas con malos modos, a pesar de la importante comunidad judía venezolana, pues lo hace. Y si precisa de algún “tonto útil” que se deje manipular en pos de una futura recaudación en taquilla, ahí aparece Oliver Stone para hacer una película “revolucionaria” sobre su vida. Son las cosas de Chávez. Y lo peor es que, de aquí a la eternidad hay sólo un paso. De la oposición depende.