Con el habitual atuendo rojo, el color de la "revolución bolivariana y socialista", seguidores del "chavismo" venidos de distintos puntos de Venezuela se han congregado en la avenida Bolívar, centro capitalino. De entre multitud destacan pancartas con el "sí" a la enmienda, que el reelegido Chávez promueve para poder presentarse nuevamente al cargo en el 2012, lo que bajo las actuales normas es imposible debido a que se limita a una sola la posibilidad optar y repetir en un cargo electo por voto popular.
Se espera que al final de esta tarde el jefe del Estado se una al acto proselitista, convocado por su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), para ofrecer un discurso. Esta concentración y otra mañana a las puertas del palacio presidencial de Miraflores fueron anunciadas por Chávez como los actos de cierre de la campaña oficialista de cara al referendo sobre la enmienda del próximo domingo.

Por su parte, grupos de estudiantes universitarios opositores se reunieron en la Plaza Brión, este capitalino, para tomar juramento a jóvenes que actuarán como guardianes del voto en la jornada de comicios del próximo domingo. Al acto opositor asistió Emilio Negrín, quien se identificó como presidente de la oficialista Unión Bolivariana de Estudiantes, para pronunciarse públicamente en contra de la enmienda promovida por Chávez. Negrín aseveró que unos "5.000" afiliados al organismo que preside votarán "no" a la enmienda constitucional en el venidero referendo.
Chávez: "llegó la hora de la victoria definitiva"
Por su parte, el presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo este jueves que llegó "la hora de la victoria definitiva" para la "revolución" que dirige y exigió a sus afectos aprobar de forma "contundente" la enmienda constitucional para la reelección ilimitada en el referendo del domingo.
De aprobarse la enmienda, Chávez quedaría habilitado para presentarse en el 2012 al cargo presidencial, que ejerce desde 1999, lo que bajo las actuales normas constitucionales es imposible porque se limita a una sola la posibilidad de repetir en un cargo electo por voto popular. "Estamos ante una nueva y gran jornada para continuar derribando barreras (...) porque el domingo el pueblo venezolano, yo estoy segurito (de que) ustedes no me van a fallar, estoy seguro, que vamos a lograr una gran victoria, una victoria histórica", expresó Chávez en un fogoso discurso.
"Yo estoy
listo para gobernar los cuatros años que me quedan (del actual período constitucional) y para gobernar los seis subsiguientes (...) para que continuemos creando la Venezuela socialista", declaró el mandatario. Sin embargo, alertó el mandatario, se requiere de "mucha fuerza unitaria, organización, planificación y logística, para que no falle nada" el próximo domingo y se pueda "consolidar una victoria histórica, una gran victoria por nocaut" en el referendo.
De aprobarse la enmienda, "el próximo lunes lo único nuevo en Venezuela será el pueblo con más poder, el pueblo con una potestad adicional", aseveró Chávez, en rechazo a la "mentira opositora" de que se "perpetuaría la dictadura chavista" en el país. "No se trata de perpetuar a Chávez en el poder, se trata, sencillamente, de darle más poder al pueblo, se trata de instaurar una nueva doctrina constitucional", agregó el promotor del llamado "socialismo del siglo XXI".
De ganar el "No" a la enmienda, continuó el mandatario, la oposición "oligarca" acabaría con los "avances" de la "revolución": los programas sociales y los planes de producción socialistas, que prevén inversiones multimillonarias en los próximos años, dijo.