Zapatero: una foto bien vale un viaje
domingo 29 de marzo de 2009, 03:54h
El propósito de la Cumbre de Líderes Progresistas celebrada en Viña del Mar (Chile) era el de concertar posturas de cara a la próxima cita del G-20, en la que se supone que deberán abordarse cuestiones realmente importantes. José Luís Rodríguez Zapatero no tenía prevista su asistencia, hasta que en Moncloa vieron la posibilidad de celebrar un encuentro, por breve que éste fuera, con el vicepresidente norteamericano Joe Biden. Exteriores se mantuvo al pairo hasta que se tuvo asegurada la cita y ahí fue cuando el Presidente del Gobierno cruzó 20.000 kilómetros para hacerse una foto.
Esta no es sino una muestra más de la política exterior de España: no existe. O, para ser más precisos, la política exterior española es un ejercicio de representación de una escena mediática: gestos, imágenes, flashes y titulares en los medios de comunicación dirigidos al consumo de la opinión interna para fabricación de encuestas. Si lo que el Gobierno español quería vender era que mantiene buenas relaciones con Estados Unidos, habría bastado con avisar a la OTAN y al resto de aliados de la retirada de Kosovo y no hacerlo como se hizo. Por mucho que la intención de Zapatero con su foto junto a Biden sea la de mostrar que sabe desfacer entuertos. Pero la política en general -y la exterior en particular- es lago más que imágenes. Las reuniones internacionales al más alto nivel se preparan con tiempo y a ellas se acude con ponencias, verbales o escritas, bien estudiadas y con una agenda que contenga los asuntos que más convengan a los intereses de cada país. No así en la reunión de Viña del Mar. Pero el señor Zapatero ya tiene lo que quiere: su instantánea con Biden y su cuota de pantalla en el telediario. Falta quizá lo más importante, que es una política exterior en definida y estructurada. Política de la que a día de hoy España carece. Es lo que sucede cuando se anteponen los titulares a un trabajo serio.