apuesta por coordinar las políticas monetarias, fiscales y financieras
El FMI prevé “una recesión excepcionalmente larga y profunda”
jueves 16 de abril de 2009, 13:50h
El FMI observa que las recesiones vinculadas a crisis económicas y las que se producen globalmente son más duras y su recuperación es peor.
La actual crisis es de carácter financiero y tiene dimensiones mundiales. Son dos características que, por separado, están asociadas a crisis duraderas y recuperaciones lentas. Las dos combinadas, entiende el Fondo Monetario Internacional, hacen pensar que esta “una recesión excepcionalmente profunda y extendida en el tiempo”. Y advierte: “Esta combinación es poco común en la historia y se debería tener cautela a la hora de extraer conclusiones”.
Para llegar a esta conclusión, el FMI ha analizado los ciclos económicos en 21 economías avanzadas desde 1960 al presente. “Habitualmente”, señala la organización, “las recesiones son breves y las recuperaciones fuertes. Una recesión típica persiste alrededor de un año, mientras que una expansión a menudo dura más de cinco”.
Si esta es la situación típica, “desde mediados de los años ochenta”, en coincidencia con una progresiva liberalización del comercio, “las recesiones se han tornado menos frecuentes y más suaves, mientras que las expansiones se han vuelto más prolongadas”.
No obstante, “las recesiones vinculadas a crisis financieras generalmente han sido graves y prolongadas. Las crisis financieras habitualmente se producen tras períodos de rápida expansión del crédito y fuerte aumento del precio de los activos”, como es el caso de la recesión actual. Por otro lado, “las recesiones mundiales sincronizadas son más prolongadas y profundas que otras”.
“Las recuperaciones”, señala el FMI, “son generalmente lentas, debido a la debilidad de la demanda externa, especialmente si Estados Unidos también está en recesión”. También “se ven impulsadas por una mejora del comercio internacional neto a raíz de las depreciaciones cambiarias y la caída de los costos unitarios”. Esta caída en los costes es necesaria para que la economía se ajuste e inicie una verdadera recuperación.
Por lo que se refiere a los medios adecuados para salir de la situación actual, “en estos episodios, la política fiscal parece ser más útil”. Este estímulo fiscal, “también se vincula a una recuperación más fuerte; sin embargo, se observa que el efecto de la política fiscal sobre la fortaleza de la recuperación es menor en economías con mayor nivel de deuda pública”.
Por último señala que “para hacer frente a la recesión mundial actual habrá que coordinar las políticas monetarias, fiscales y financieras”.