chávez quiso acaparar el protagonismo al negarse a firmar la declaración
La Cumbre de América, sin acuerdo pese al acercamiento de EEUU
sábado 18 de abril de 2009, 20:17h
En un clima tranquilo y "sin tensiones", según un alto funcionario estadounidense, se desarrolló este sábado la segunda jornada de la Cumbre de las Américas, cuya declaración final no será firmada por todos los asistentes por la ausencia de Cuba a la misma.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reiteró este sábado en la V Cumbre de las Américas su voluntad de una nueva colaboración con América Latina en una reunión en la que los gobernantes sudamericanos se lamentaron de políticas pasadas y que transcurrió "sin tensiones".
El encuentro, que se prolongó durante una hora y cuarto antes de las sesiones plenarias de la V Cumbre de las Américas en Trinidad, permitió un "intercambio franco de opiniones" en un clima "educado" y "sin tensiones", según dijo un alto funcionario estadounidense.
"Tengo mucho que aprender y muchas ganas de escuchar", afirmó el presidente estadounidense.
Una de las grandes incógnitas de la reunión era cómo iba a desarrollarse el tono con Chávez, en el pasado el gran antagonista en la región de la política exterior de EEUU y que llegó a calificar al presidente anterior, George W. Bush, como "el diablo".
El tono fue aparentemente cordial. Obama y Chávez intercambiaron palmadas en la espalda y un apretón de manos cuando, después de una intervención del presidente estadounidense, el venezolano se levantó del extremo de la mesa donde se encontraba sentado y le regaló un libro, "Las Venas Abiertas de América Latina", del uruguayo Eduardo Galeano.
Según explicó posteriormente Chávez, el libro, una crítica contra la injerencia europea y de EEUU en la región, tenía inscrita la dedicatoria "Para Obama, con afecto". El presidente venezolano declaró que su colega es "un hombre inteligente" y quiere convertirse en su "amigo".
Con respecto a un posible acercamiento entre Venezuela y Estados Unidos -enfrentados en los últimos años-, Chávez dijo que "no tengo la menor duda" de que existirá ese acercamiento, y añadió que "creo que hemos comenzado con buenos pasos".
No firmarán todos
Pese a ello, Chávez indicó que no firmará la declaración final de la Cumbre al estar en desacuerdo con la ausencia de Cuba.
Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo hoy que su colega estadounidense, Barack Obama, "tiene la obligación de reparar un daño económico y político a Cuba", y reclamó que la V Cumbre de las Américas sea la última que se celebra sin La Habana.
En una rueda de prensa en Puerto España, Morales reclamó el levantamiento del embargo estadounidense a Cuba unos días después de que Obama anunciara la eliminación de las restricciones a los viajes y el envío de remesas desde su país a la isla.
"¿Como se puede debatir si falta un país como Cuba?, se preguntó, antes de responderse a sí mismo: "Si queremos discutir los temas económicos del continente, tenemos que estar todos unidos".
"Quisiera, en el tema Cuba, ser Obama, porque Cuba tiene el apoyo de todo el mundo menos de dos países, Israel y Estados Unidos, y como Cuba tiene el apoyo de todo el mundo, si yo fuera Obama levanto el bloqueo y tengo el apoyo de todo el mundo", reflexionó.
Respecto a si esa medida debería ir acompañada de reformas democráticas, Morales dijo que en una ocasión estuvo presente durante unas elecciones cubanas, en las que, señaló, "no había prebendas, sino asambleístas".
En todo caso, "cualquier país tiene derecho a tomar su decisión, eso es la autodeterminación; Cuba es libre y hay que respetar eso", agregó.
Morales también reconoció haberse quedado "sorprendido" por las primeras declaraciones de Obama en Puerto España, en el sentido de que para el nuevo mandatario de EEUU "no hay socios mayores y menores, busca relaciones de respeto mutuo y de cambio".
Según Morales, "si Obama cumple su palabra, si hay un cambio de verdad, no sólo en la relación internacional, sino cambios en políticas económicas, irá bien; y si hay relaciones de respeto mutuo, mejor todavía".
Obama no responde
Por su parte, preguntado por un periodista sobre la posibilidad de una reunión bilateral con Chávez, Obama respondió que "estamos logrando progresos en la Cumbre" de las Américas.
Ambos ya se habían saludado con otro apretón de manos antes de la ceremonia inaugural de la Cumbre de las Américas el viernes.
La intervención de Chávez en la reunión con Unasur, de un par de minutos, mantuvo un tono "educado", según un alto funcionario estadounidense.
No obstante, como hicieron otros líderes latinoamericanos, criticó la política exterior previa de EEUU antes de expresar su esperanza de un cambio tras la llegada al poder de Obama.
El presidente estadounidense indicó que la cumbre no debe centrarse en debatir la historia pasada, sino en "avanzar hacia el futuro" y reiteró su voluntad de mantener una nueva colaboración en términos de igualdad con la región.
Obama indicó que otros países también deben reconocer el pasado y evitar la "tentación fácil" de culpar a EEUU de todos los males, explicó el alto funcionario.
La reunión, en la que se abordaron también cuestiones económicas, energéticas y de inmigración, tuvo entre sus asuntos principales la situación de Cuba, el país ausente de la reunión como régimen no democrático.
Varios líderes latinoamericanos exhortaron al presidente de EEUU a normalizar las relaciones con la isla, después de que Obama ordenara el lunes el levantamiento de las restricciones a los viajes y envíos de remesas de familiares a la isla, así como medidas para facilitar las comunicaciones entre EEUU y Cuba.
Según explicaron las fuentes, Obama reiteró la posición que ya había expuesto en su discurso inaugural: que Estados Unidos busca un "nuevo comienzo" en su relación con Cuba pero ese cambio no ocurrirá de la noche a la mañana.
Está dispuesto, explicó el presidente estadounidense, a mantener un diálogo sobre un amplio abanico de temas, desde los derechos humanos a la inmigración y la economía, pero no a "hablar por hablar".
A lo largo de la jornada, Obama buscará mantener apartes con los presidentes de Haití, René Preval; Chile, Michelle Bachelet; Perú, Alan García; Colombia, Álvaro Uribe, y el primer ministro canadiense, Stephen Harper.