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Duchamp, Picabia...

Tres de los grandes del "arte actual", a partir del jueves en la Tate Modern

martes 19 de febrero de 2008, 14:41h
Aunque de origen social distinto, Duchamp y Picabia tenían en común una actitud a la vez irreverente, irónica y anarquista frente a la vida lo mismo que frente al arte. Durante un viaje a Nueva York en 1915 conocieron a Man Ray, otro artista que estaba buscando entonces una forma de expresión individual. Los tres se hicieron amigos inmediatamente y contribuyeron a fundar el movimiento Dada en Nueva York, primero, y luego en París.

La exposición de la Tate Modern sigue una cierta cronología, pero está ordenada sobre todo por temas y comienza con los tanteos iniciales de Duchamp y Picabia con el post-impresionismo o el cubismo.

Sigue una sala dedicada a la representación abstracta del movimiento, con el famoso "Desnudo descendiendo una Escalera", de Duchamp, o "Veo en el recuerdo a mi querida Udnie", de Picabia.

Un importante apartado es el que se dedica al reconocimiento del papel de la máquina como icono del mundo moderno, objeto que permitía además al artista adoptar un estilo deliberadamente impersonal.

Experimentos artísticos cargados de erotismo
El centro de la exposición es sin duda la sala dedicada a la obra acaso más famosa - y al mismo tiempo más enigmática -de Duchamp, la titulada "La Novia Desnudada por sus solteros", también conocida como "El gran vidrio", por el medio en que el que está ejecutada.

Los dos amigos de Duchamp comprendieron inmediatamente la novedad formal y conceptual de esa creación, que iba a influir profundamente en su obra respectiva: desde las transparencias de Picabia hasta los experimentos fotográficos y lumínicos de Ray.

Otras salas están dedicadas a los "readymades" de Duchamp, objetos encontrados o adquiridos en cualquier parte, sin ningún mérito estético particular, o los que Man Ray llamó "objetos de mi afecto", combinación surrealista de los elementos más dispares.

Una fuerte carga de erotismo, en parte cerebral, subyace en muchas de las obras expuestas: desde las vírgenes, novias y viudas de Duchamp hasta los desnudos femeninos de estética totalmente kitsch del último Picabia o las fotografías que hizo Man Ray de su amante Kiki de Montparnasse.
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