Robin Soderling, de imitador de Nadal a la final de París
viernes 05 de junio de 2009, 18:15h
La edición de Roland Garros de este 2009 será recordada gracias a un nombre: Robin Soderling. Después de dar la campanada al derrotar en octavos al actual número uno, Rafa Nadal, el tenista sueco se ha colado en su primera final de Grand Slam al derrotar al chileno Fernando González. Antes de se esto, el sueco era más conocido por su particular "pique" con Rafael Nadal. Por Javier Nuez.
El mayor logro del sueco Robin Soderling en el circuito mundial de tenis había sido, hasta ahora, derrotar al actual número uno, el español Rafael Nadal, en los octavos de final de Roland Garros el pasado 31 de mayo. Pero este viernes, tras vencer al chileno Fernando González, se ha plantado en la final del Grand Slam parisino. Teniendo en cuenta que hasta ahora no había superado la tercera ronda en ningún grande, podemos estar ante un nuevo Martin Verkerk, aquel holandés que en 2003 perdió la final ante otro español, Juan Carlos Ferrero.
El actual número 25 de la lista ATP (su mejor puesto fue el 15, en febrero de este año), había ganado tres torneos menores: dos veces en Lyon (2004 y 2008) y uno en Milán (2005) y había sido finalista en otros seis. Pero más allá de sus victorias, el sueco de 24 años es más conocido por su particular “pique” con Nadal.
En los dieciseisavos del torneo de Wimbledon de 2007, Nadal y Soderling se enfrentaban por segunda vez. Durante el partido, cuando Nadal se disponía a servir, Soderling corrió a cambiar la raqueta y justo cuando el español levantó la cabeza para sacar, el sueco no estaba en su sitio. El de Manacor, impertérrito, levantó el brazo para servir y se paró en seco. “Bolas nuevas”, mencionó, y de esta manera devolvía la broma al sueco, que lejos de parar continuó la mofa imitando el gesto típico del número uno de colocarse el pantalón.
En su tercer enfrentamiento, en los octavos de Roma de este año, Nadal envió una bola larga al fondo. El juez de silla la dio por buena pero Soderling protestó y cuando fue a señalar la línea, se fue un metro más lejos de donde realmente había caído, provocando que el propio juez bajara a rectificarle.
Estas son las credenciales del primer finalista de Roland Garros 2009. Ahora toca esperar para saber si se trata de la nueva broma del sueco o si estamos ante el inicio de una carrera prometedora.