micheletti le permite ver a la familia
Zelaya organiza en Nicaragua la "resistencia" para retomar el poder en Honduras
martes 28 de julio de 2009, 20:13h
El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, ha asegurado este martes que está organizando la "resistencia" contra el gobierno golpista de Micheletti en la frontera de Nicaragua. Zelaya ha pedido a su familia y a sus simpatizantes que le acompañen en su "resistencia pacífica" contra el golpe. Las autoridades hondureñas, por su parte, han permitido a su familia reunirse con él.
El depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, que cumple este martes un mes fuera del poder y expulsado de su país, partió del municipio nicaragüense de Ocotal, cerca de la frontera con Honduras, hacia las montañas de este país para seguir organizando una "resistencia", informaron hoy sus colaboradores.
Zelaya, que pernoctó por cuarto día consecutivo en el hotel Frontera del municipio de Ocotal, cabecera departamental de Nueva Segovia, a 25 kilómetros de la frontera con Honduras y a 225 kilómetros al norte de Managua, se dirige hacia la comunidad Las Colinas, cerca del puesto fronterizo Las Manos, dijo hoy a Efe Elizabeth Sierra, portavoz del depuesto gobernante.
Zelaya inspeccionará ese lugar "camino" al puesto Las Manos, en el lado nicaragüense de la frontera, donde se encuentra un grupo de los seguidores del derrocado mandatario, agregó la fuente.
El depuesto presidente, que el viernes pasado intentó sin éxito entrar por segunda vez en su país, ratificó en la víspera que se mantendrá en "pie de lucha" y a la espera de su familia y de más seguidores que le acompañen en su retorno a Honduras para retomar el poder tras el golpe de Estado del 28 de junio pasado.
Además, las autoridades de Honduras permitieron este martes que la familia del depuesto presidente Manuel Zelaya viaje a Nicaragua para reunirse con él, varios días después de permanecer en un retén a varios kilómetros de la frontera.
Zelaya ha dedicado los dos últimos días a visitar Ocotal y otras comunidades aledañas y a reunirse con sus simpatizantes, a quienes alienta a mantener una "resistencia pacífica" contra el golpe.
Un grupo de seguidores del depuesto jefe de Estado, que encabeza el dirigente Carlos Eduardo Reina, anunció ayer que espera "romper el cerco" en la frontera con Honduras para que Zelaya pueda reunirse en "pocas horas" con su familia.
Reina, dirigente del Frente Nacional contra el golpe de Estado, integrado por organizaciones sociales y miembros del Partido Liberal de Honduras, dijo que romperán ese cerco no con agresiones, sino con "la moral que tiene el pueblo hondureño".
En el puesto de Las Manos, Zelaya espera reunirse "en cualquier momento" con su esposa, Xiomara Castro, su hija, Hortensia Zelaya, y su madre, Hortensia Rosales, indicó el líder político hondureño.
En tanto, la oposición nicaragüense intensificó hoy sus acciones de rechazo a las actividades del depuesto presidente hondureño.
Por un lado, el líder liberal Eduardo Montealegre encabeza una delegación de la oposición de Nicaragua que viajó hoy a Honduras para reunirse con las nuevas autoridades de esa nación.
Montealegre, también líder del grupo parlamentario Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), viajó a Tegucigalpa acompañado de otros cuatro diputados, entre ellos el presidente del Partido Liberal Independiente (PLI), Indalecio Rodríguez.
Otros cinco diputados nicaragüenses de la BDN viajaron hoy a Ocotal, norte de Nicaragua, para entregar una carta a Zelaya en la que repudian su presencia en ese país, al considerar que pone en peligro la paz con la "resistencia" que está organizando en la frontera norte para volver a Honduras.
Ese grupo parlamentario denunció, sin embargo, que en el municipio de Yalaguina, cerca de Ocotal, seguidores del mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, ocuparon la carretera e impidieron la circulación de los diputados de oposición hacia el norte del país, por lo que se vieron obligados a regresar a Managua.
Zelaya fue depuesto en un golpe de Estado el 28 de junio pasado y el Parlamento hondureño designó para sustituirle a Roberto Micheletti, que hasta entonces era el titular del Legislativo.
EEUU revoca visados a cuatro miembros de Gobierno Micheletti y revisa otros
Estados Unidos revisa los visados diplomáticos de miembros del Gobierno de facto de Honduras y los de sus familias, y revocó ya cuatro de ellos como respuesta al golpe de Estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya, informó la Casa Blanca.
El portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, dijo este martes en su rueda de prensa diaria que la embajada de EEUU en Tegucigalpa revocó esos cuatro visados entre anoche y esta mañana a personas que trabajan para el nuevo Gobierno de Roberto Micheletti en Honduras.
El Gobierno "está actualmente revisando los visados diplomáticos de tipo A de personas que son miembros del Gobierno de facto de Honduras, así como los visados concedidos a miembros de las familias de estas personas", señaló Kelly.
Los cuatro visados que han sido revocados fueron concedidos a personas que ocuparon posiciones antes del golpe de Estado del pasado 28 de junio bajo el Gobierno del depuesto presidente Manuel Zelaya, pero que ahora trabajan para el Ejecutivo de facto, explicó.
El portavoz no quiso revelar los nombres de las personas a las que ha sido retirado el visado diplomático amparándose en que la información sobre visados es "confidencial", ni tampoco cuántos visados están siendo revisados.
Kelly indicó que el Gobierno de EEUU ha tomado esta decisión, porque no reconoce a Roberto Micheletti como presidente de Honduras.
"Reconocemos a Manuel Zelaya, y en línea con nuestra política de no reconocimiento (del Gobierno de facto), hemos decidido revocar los visados diplomáticos, o visados "A", de cuatro personas que son miembros de ese régimen, el régimen de Micheletti", explicó.
El portavoz agregó que EEUU está "haciendo todo lo que puede para apoyar el proceso" de mediación del presidente costarricense, Óscar Arias, y sus esfuerzos de negociación.
La medida del Departamento de Estado añade, en este sentido, presión al Gobierno de Micheletti para que acepte el llamado Acuerdo de San José de Arias, que, entre otros aspectos, contempla la formación de un Gobierno de unidad y reconciliación nacional, el adelantamiento de las elecciones, una amnistía general para los delitos políticos, la renuncia a reformar la Constitución y la creación de una misión de la verdad.
El Gobierno de EEUU ha decidido, además, revisar los visados diplomáticos después de que el depuesto presidente Zelaya pidiera al presidente Barack Obama que tome medidas concretas contra aquellos que perpetraron el golpe de Estado en su contra.
En una carta reciente, remitida a Obama a través del Departamento de Estado, Zelaya exigió a Estados Unidos que prohíba transacciones bancarias y revoque los visados a los directamente responsables del golpe de Estado.