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The Cure visitan España

La cura de amor de Robert Smith

jueves 28 de febrero de 2008, 11:49h
Easy Cure en sus inicios, The Cure tras los primeros abandonos en la banda, Cure durantes unos meses por motivos jurídicos, y The Cure de vuelta y para siempre. Oscuros e intimistas como en "Pornography", "Disintegration" y "Bloodflowers", románticos en "Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me" y "Wish". Geniales casi siempre, distintos de sí mismos la mayoría de las veces. En este 2008 se cumplen treinta años de la aparición de la banda con "Three Imaginary Boys", y vienen a España con uno de los discos más esperados de los últimos años. El 6 de marzo tocan en Madrid y el 8 en Barcelona.

Robert Smith, ese tipo que salvaba el mundo en un personaje de la arrogante South Park, vive con su novia de los 14 años, Mary Pool, la misma que eligió para compartir trabajo en el colegio, con la que se casó en 1988, y a la que compuso "Lovesong" de regalo de bodas. En una entrevista en 1990 Smith afirmaba que de poder volver al pasado y repetir algo, sería su primer baile con Mary.

Ahora The Cure ha abandonado el maquillaje que empezó a usar en la gira de Disintegration. Aquel era un disco triste y oscuro que necesitaba una puesta en escena que representase esos sentimientos. Y Smith se vistió de negro, como Johnny Cash que cantaba: "Llevo el negro por la injusta soledad, por los pobres y también por los vencidos de la vida". Aquel ciclo oscuro de Smith le sirvió a la prensa para colocar las pertinentes etiquetas a la banda, a lo que Robert respondía: "La gente cree que soy así todo el tiempo, pero no es cierto. Normalmente escribo cuando estoy deprimido, cuando estoy borracho, o cuando necesito expulsar ciertos sentimientos de mi cabeza".





También van pasando los años y cuesta seguir el ritmo. Recientemente Smith confesaba en una entrevista que hacía poco había salido al escenario sobrio por primera vez en años y lo había disfrutado. "Siempre he sabido cuando tocábamos en estadios que estaba demasiado borracho para actuar bien, pero a nadie parecía importarle. Ahora soy consciente de mi edad y sé que no puedo beber como lo hacía, al menos antes de subir al escenario" afirmaba. Pero The Cure puede ser un grupo tan oscuro como alegre, depende de los estados de ánimo, de los miedos que dominen la cabeza a veces atormentada de Smith y a veces optimista y romántica.

Y es indudable la influencia y el peso que The Cure deja a la historia musical, su influencia y legado. Robert Smith tiene sus bandas, sus discos que escucha en casa. "Me gustan muchos grupos de ahora. He visto a Mogwai este año y siguen en lo alto de mi lista. Suelo llevar a mis sobrinos a conciertos todo el tiempo. Me sigue gustando mucho Interpool, escucho su disco en el coche y tienen un sonido fantástico. Me gustan las bandas que tienen un sonido parecido al nuestro y me gusta pensar que podemos ser un ejemplo a los que están empezando de que se puede hacer algo en lo que crees y tener éxito, inspirar a la gente a hacer las cosas a su manera".

Ahora visitan España desempolvando sentimientos, los que sintieron los más veteranos a finales de los setenta, los que se dejaron el pelo largo y vistieron de negro en los ochenta, los que los descubrimos en los noventa, y los que tienen su primera ocasión de verlos entrado el nuevo siglo. Puede que Smith cante aquello de los chicos no lloran, seguro que alguno se le saltan las lágrimas.