Los cachorros de ETA
domingo 29 de noviembre de 2009, 08:55h
El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska tomaba declaración este sábado a varios miembros de la organización juvenil ilegalizada Segi, detenidos en el transcurso de una operación desarrollada conjuntamente por la Policía y la Guardia Civil. Dicha operación tiene su origen en la documentación incautada al responsable del aparato político de ETA, Ekaitz Sirvent, detenido el pasado mes de abril en París, y en la que aparecían los nombres de los ahora detenidos. Pero había más. Los papeles intervenidos al etarra detenido en Francia revelaron lo que la Justicia española ha puesto de manifiesto en más de una ocasión: la estrecha dependencia jerárquica que existe entre la organización terrorista y la izquierda abertzale. Tan es así que el registro llevado a cabo esta semana en las dependencias de SEGI había un manual cuyo título no dejaba lugar a la duda: "Labor de hostigamiento 2009-2010". De su lectura se desprende lo organizada que está la violencia callejera en Euskadi: estrategias en caso de ser detenidos, instrucciones para elaborar cócteles molotov, técnicas de guerrilla urbana e incluso los nombres y apellidos de personas a extorsionar. Toda una declaración de intenciones.
Conviene recordar que son esos mismos jóvenes a los que Arzalluz denominaba cariñosamente "los chicos de la gasolina", en referencia a sus "hazañas" con cajeros automáticos, mobiliario urbano y vehículos de transporte público. Esos mismos jóvenes cuyos nombres suenan cada vez que se detiene a algún pistolero de ETA, que por regla general ha aprendido su macabro oficio en la academia de la "kale borroka". Y esos mismos jóvenes, en suma, que se parapetan bajo el seudónimo de organizaciones políticas que se mueven a golpe de subvención de algunos ayuntamientos vascos. Por fortuna, el actual Gobierno de Vitoria ya ni amparan ni toleran comportamientos mafiosos como sí hacían sus antecesores del PNV. Resta por saber si, ahora que la Audiencia Nacional le ha quitado la careta a las juventudes de ETA, los nacionalistas vascos los siguen defendiendo.