www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Un hombre tranquilo

domingo 29 de noviembre de 2009, 12:17h
Me alegro. Me alegro que los obispos hayan elegido a “un hombre tranquilo” para formar parte del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española. Juan José Asenjo, Arzobispo de Sevilla ha sucedido en el Ejecutivo a su antecesor también en la sede hispalense, el Cardenal Amigo. Fueron 56 votos a favor de Asenjo contra los 11 que consiguió el titular de Santiago de Compostela, Julián Barrio, durante la Asamblea Plenaria de los obispos que se celebró la pasada semana.

Me alegro, no por la derrota de Monseñor Barrio que es un gran pastor y un gran hombre de Iglesia y al que deseo, como siempre, lo mejor en el próximo año jubilar compostelano, sino porque los obispos han querido que Asenjo retorne la calle Añastro, sede de la Conferencia Episcopal, y vuelva a poner su sabiduría y su mesura al servicio de los católicos de este país, como hizo en su día desde la Secretaria General de la Conferencia o desde la diócesis de Córdoba, donde aún sigue siendo Administrador Apostólico.

Ahora el Ejecutivo de loa CEE está formado por su Presidente, el Cardenal Rouco, el Vicepresidente, monseñor Blázquez, el Arzobispo Castrense, Monseñor el Río, el Arzobispo de Barcelona, Monseñor Sistarch, el Arzobispo de Valencia, monseñor Osoro, el mencionado Asenjo y el Secretario General, Monseñor Martínez Camino. Siete cabezas muy bien amuebladas con sensibilidades distintas, como gusta decir el lenguaje eclesial, pero con un gran trabajo ante sí, como son las relaciones con el Gobierno, ahora que el Cardenal Cañizares está en Roma, y que había sintonizado muy bien con la Vicepresidenta De la Vega, aunque le tuviera que “cantar las cuarenta” en más de una ocasión.


Asenjo puede ser ese “hombre tranquilo” que necesita el gobierno de la Iglesia Española para las relaciones con Zapatero y compañía y para suavizar actitudes y actuaciones en diócesis que tienen o tendrán en el futuro nuevos titulares. No hay que olvidar tampoco que dentro de año y medio se celebrará en Madrid la Jornada Mundial de la Juventud, con visita de Benedicto XVI incluida, y que Asenjo fue el artífice del éxito del quinto y último viaje de Juan Pablo Segundo a España. Todos recordamos los grandes actos de aquella visita y sobre todo el gran encuentro con los jóvenes en Cuatro Vientos. Los obispos “no dan puntada sin hilo” y quieren repetir aquel gran éxito y el más interesado es el Cardenal Rouco, que desea, seguro, finalizar su ministerio en Madrid mostrando al mundo lo que es capaz la Iglesia española, y en definitiva los católicos de este país, tan duramente fustigados por el laicismo monclovíta.

Por otro lado, con la elección de Asenjo se abre más el abanico de posibles sucesores de Rouco al frente de la CEE, entre los que se encuentran los Arzobispos del Río y Osoro, sin olvidar el posible retorno de Cañizares. Todo esto, y Dios no lo quiera, con la posibilidad de un nuevo Pontificado, pues no hay que olvidar que Benedicto XVI, es un hombre que ha pasado ya de los ochenta. Por todo esto, más que nunca necesidad de “un hombre tranquilo”, y Asenjo lo es, como John Wayne en aquella maravillosa película de John Ford de 1952, “The Quiet Man”.


¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios