Esclavos en México
sábado 05 de diciembre de 2009, 02:41h
Este jueves pasado la Procuraduría General de Justicia rescató en la capital mexicana a alrededor de 107 personas que se encontraban en situación de esclavitud. El lugar donde se llevó a cabo la redada parecía un centro de rehabilitación para fármaco dependientes, sin embargo era un taller clandestino donde se elaboraban bolsos para una tienda departamental, entre otras cosas. Las personas rescatadas trabajaban un promedio de 16 horas diarias, sin percibir ningún salario y viviendo en condiciones de insalubridad y hacinamiento.
De acuerdo con las investigaciones de las autoridades, los explotados no se encontraban en dicho lugar por voluntad propia, sino que la mayoría eran secuestrados en la zona de la Central de Abastos, el mercado más grande del Distrito Federal. Además, gran parte de las personas explotadas son de origen indígena y muchos no hablan español, por lo cual les era más difícil buscar ayuda. En el operativo la policía detuvo a 23 personas responsables de tráfico de personas.
Este hecho, casi impensable en el siglo XXI pero real, pone de manifiesto varios aspectos. Por una parte, muestra la falta de control y registro por parte de las autoridades de centros que supuestamente operan como centros de rehabilitación o de otro tipo. También, según las investigaciones en curso, al parecer, las personas que operaban este taller contaban con la ayuda de algunos elementos de la policía capitalina, con lo que podría ser otro ejemplo de corrupción en los cuerpos policiales que existen en México. Por otro lado, el hecho de que la mayoría de las personas esclavizadas sean indígenas, es una muestra más de la vulnerabilidad de este sector de la población, de la falta de protección y la violación constante de sus derechos humanos. Casi en el 2010 los indígenas en México siguen siendo vistos como ciudadanos de segunda clase. Finalmente, es evidente la falta de interés o responsabilidad por parte de una pequeña parte de empresarios en cuanto a querer saber cómo, dónde y en qué condiciones se elaboran sus productos, interesándose solamente en rebajar sus costes.
Es necesario que las autoridades, los empresarios y la sociedad en México asuman un papel responsable, tanto en el aspecto de la corrupción, como en el trato equitativo, y la protección de los derechos humanos. No es posible que aún sigan existiendo casos de esclavitud a estas alturas de la historia.