David Massip conoce bien a los clientes de Paradores. Los define como “turistas de sensibilidad” que buscan una experiencia diferente de la que pueden vivir en cualquier otro establecimiento hotelero.
Así, el director de Explotación de Paradores, explica en una entrevista a EL IMPARCIAL, que los diferentes tipos de clientes de la red estatal, el turista que busca sol y playa, el que disfruta de la aventura, el que acude para realizar una visita cultural o a jugar al golf, por ejemplo, tienen en común la sensibilidad y el aprecio por los principales atributos de los Paradores de España.
Massip destaca fundamentalmente cuatro características de estos establecimientos: el soporte físico en sí mismo, el edificio; la ubicación estratégica del hotel; el factor humano orientado a ofrecer un trato especial al cliente; y, lo principal, el hecho de que la estancia en un parador se convierta en una experiencia.

Orgulloso, el director de Explotación comenta que Paradores son un punto de destino en sí mismos. “Es frecuente que una pareja decida viajar a un parador en concreto más que a la localidad donde éste su ubica”, indica. Existe un turista de Paradores que acude exclusivamente a estos establecimientos a vivir una experiencia.
Y esta experiencia no es, según indica Massip, exclusiva para una élite. “En los 93 establecimientos de la red son muchas las ofertas para gente joven y los mayores”, ejemplifica. “¡Puedes en ciertas ocasiones alojarte en un parador por 40 euros!”, añade.
80 años de gastronomíaLos Paradores son verdaderos centros del placer culinario donde la gastronomía es elevada a categoría de arte “en todas las comidas del día”. Según el director de Explotación, la red se ha centrado en gran medida en la gastronomía al animar a los “grandes profesionales” con los que cuenta en su equipo a que saquen su talento a reducir.
Iniciativas muy interesantes como cursos y talleres de micología o exposiciones gastronómicas son programadas a lo largo del año. La implicación de los jefes de cocina es fundamental, expone Massip, como el de Tordesillas, Carlos Gayugo, que “todos los otoños monta un verdadero museo de la seta”.
Elemento de dinamización turísticaPero “Paradores no se ha librado de la crisis”, reconoce este directivo. Una situación económica que ha afectado a buena parte del sector turístico puesto que “somos un coste prescindible de la economía familiar”, precisa. Aún así, esta empresa estatal puede estar satisfecha este año ya que, a pesar de la crisis y de una “cierta contención del gasto en reuniones de empresas y convenciones, hemos incrementado el número de turistas de extranjeros”.
Lo cierto es que entre los valores positivos que aporta Paradores a la economía española está el ser un elemento de dinamización económica de las zonas en las que se implantan. “Son muchos los establecimientos y los sectores que se benefician de un nuevo parador”. Por ello, “tenemos lista de espera dada la cantidad de peticiones que nos hacen ayuntamientos y diputaciones para instalarnos en sus localidades”, indica David Massip.
Actualmente, nos adelanta, se están realizando obras para abrir nuevos Paradores en Lorca (Murcia), Corias (Asturias), Ibiza y Morella (Castellón).