estrenada en 1950
Las míticas imágenes de [i]La Dolce Vita[/i] de Federico Fellini cumplen 50 años
miércoles 03 de febrero de 2010, 18:31h
La "Dolce Vita" de Federico Fellini cumple 50 años. La cinta rodada en blanco y negro de míticas imágenes en Roma celebra medio siglo de vida aún en la retina de muchos. París ya rindió su particular homenaje al cineasta con la exposición "Fellini, la Grande Parade"; una retrospectiva completa de su obra en la Cinemateca Francesa, que concluyó en enero.
Recién celebrado el 90 aniversariodel nacimiento de Federico Fellini, su obra maestra "La Dolce Vita" cumple 50 años este viernes. Italia recordó el pasado 20 de enero la trayectoria del cineasta cuando triunfa la película "Nine" de Rob Marshall inspirado en la película del director italiano "Otto e mezzo" (1963).
Calificado como gigante visionario, antes de dedicarse al séptimo arte, Fellini probó suerte como dibujante, periodista y guionista. Su encuentro con Roberto Rosellini fue crucial para sumergirse en el movimiento neorrealista como ayudante de dirección en una de las obras maestras del cine italiano "Roma città aperta" (1945) y después en "Paisà" (1946).
Ya como director rodó "I Vitelloni" (1953) sobre una panda de haraganes italianos pendidos de un tiempo inmóvil y ambientada en su ciudad natal por la que obtuvo el León de Plata de la Mostra de Venecia y, en 1954 "la Strada" que le otorgaría reconocimiento internacional al ganar un Oscar a la mejor película de habla no inglesa. En 1957 dirigió las "Noches de Caribiria" con la mejor interpretación de su mujer Giuletta Masina, su amada musa, en el papel de una ingenua prostituta que busca el amor en la Roma de postguerra que también le mereció un Oscar a la mejor película extranjera.
Con "La Dolce Vita" (1963), abandonó el neorrealismo para zambullirse en el simbolismo y olvidar la estructura narrativa utilizada hasta entonces. Su actor fetiche Marcello Mastroiani es un periodista social, un hombre comprometido con la nada, que se relaciona con diversas mujeres. Fellini lanzó a Anita Ekberg en su papel de una actriz sueca con el sensual y famoso baño en la Fontana de Trevi y se acuñó la palabra paparazzi gracias a su personaje Paparazzo, el fotógrafo que persigue celebridades. El filme, cuyas escenas ya míticas se reproducen en muchos recuerdos romanos, le valió la Palma de Oro de Cannes.
En "Otto e mezzo" (1963) inspirada en la teoría de los sueños de Carl Jung narra en tono autobiográfico las vicisitudes de un director de cine bloqueado tras la cámara mediante una narrativa de delgada línea entre lo real, la fantasía, el sueño y el deseo. El filme, protagonizado también por Mastroianni, recibió el Oscar a la mejor película extranjera y Premio del Festival de Moscú. Tras "Julieta de los Espíritus" (1965) y el "Satiricón" (1969) basada en Petronio y sobre la Roma libertina y corrupta, "Amarcord" (1973) le devolvió a su infancia de provincias en la era fascista en la que disecciona y caricaturiza a los personajes del pueblo con un vivo sentido del humor que le valió otro Oscar.
Con él se fue toda era del cine italiano de los grandes sin olvidar a Roberto Rossellini, a Vittorio De Sica o al exquisito Luchino Visconti.