Es la candidata del Partido de los Trabajadores
Dilma Rousseff se compromete a seguir los pasos de Lula
viernes 19 de febrero de 2010, 12:10h
El Partido de los Trabajadores (PT), del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, inauguró hoy su IV Congreso Nacional con el compromiso de mantener una política exterior volcada al mundo en desarrollo si conserva el poder después de las elecciones de octubre próximo.
"Si un Gobierno (como el de Lula) ha hecho tantas cosas buenas, hay que mirar hacia atrás para definir el futuro", manifestó Dilma Rousseff, actual ministra de la Presidencia, quien el próximo sábado será proclamada candidata presidencial del PT.
En breves declaraciones a los periodistas, Rousseff no dejó dudas de su total sintonía con Lula y aseguró que "la política exterior del país tiene que estar volcada hacia América Latina y también hacia África", aunque sin descuidar las relaciones con Estados Unidos o con bloques como la Unión Europea (UE).
Rousseff, una economista de 62 años a quien Lula ha propuesto como abanderada del PT para las primeras elecciones en las que él no podrá presentarse, asumió por primera vez su rol de "pre-candidata" y aseguró que si gana en octubre, garantizará la "continuidad".
Aunque su candidatura será proclamada el sábado por el PT, deberá ser luego ratificada en una convención nacional que está prevista para fines de marzo próximo, cuando la ley electoral la obligará a renunciar al cargo de ministra.
Rousseff participó hoy en un debate sobre la política exterior de Brasil al que fueron invitados delegados de partidos políticos de Argentina, Bolivia, Ecuador y El Salvador, así como sindicalistas de Estados Unidos y representantes de los Gobiernos de Venezuela, Cuba y China, entre otros países.
El debate fue cerrado para la prensa, pero según fuentes del PT consultadas por Efe se centró en un análisis de las políticas de cooperación que Lula ha puesto en marcha con países más pobres desde el 2003, cuando asumió su primer mandato.
En una segunda sesión, las exposiciones estuvieron a cargo del ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, quien se afilió al PT a mediados del año pasado, y de Marco Aurelio García, asesor de la Presidencia en Asuntos Internacionales, quien será el coordinador general de la campaña de Rousseff para las elecciones de octubre.
Ambos "reafirmaron la necesidad de que la política exterior de Brasil mantenga la línea basada en la cooperación y la solidaridad, sobre todo con América Latina y África, para ayudar a reducir los abismos sociales que son comunes a ambas regiones", dijo a Efe el senador Eduardo Suplicy.
El IV Congreso Nacional del PT, que concluirá el sábado con la proclamación de la candidatura de Rousseff, continuará este viernes con debates internos sobre el borrador del programa de Gobierno que el partido prepara para ofrecer este año al electorado.
Según fuentes del partido, el programa garantizará también la continuidad de las políticas económicas, sobre todo en relación al tipo de cambio flotante, el control de la inflación y la estricta disciplina fiscal, así como propondrá expandir los planes sociales que Lula ha ejecutado desde 2003.
Algunos sectores del PT, situados más a la izquierda, presionan sin embargo por una línea económica que otorgue más poder al Estado y mantenga algunas políticas de reducción impositiva adoptadas por el Gobierno en los últimos meses para atajar la crisis financiera global.
Miembros del partido consultados por Efe ratificaron que ni Lula ni Rousseff respaldan esa tendencia, salvo en áreas muy puntuales y que consideran "estratégicas", como la inmensa riqueza petrolera que fue descubierta en la plataforma marítima del país.
El programa de Gobierno que elabore el PT no será definitivo, pues será consultado con los partidos de la variopinta coalición que respalda al Gobierno de Lula, quien aspira a mantener unida a su base política en torno a la candidatura de Rousseff.
La ministra será la primera mujer con posibilidades reales de llegar al poder en Brasil y todo indica que tendrá como principal rival al socialdemócrata José Serra, actual gobernador de São Paulo, quien hasta ahora la aventaja en las encuestas por una diferencia de 15 a 20 puntos porcentuales.