partido de fútbol solidario
Piñera y Morales abren una nueva etapa política a punta de goles
jueves 11 de marzo de 2010, 10:06h
El presidente electo de Chile, Sebastián Piñera, y el gobernante de Bolivia, Evo Morales, iniciaron una nueva etapa en las relaciones exteriores de ambos países con un singular encuentro: un partido de fútbol en solidaridad con los damnificados por el terremoto del pasado 27 de febrero.
Tras su llegada al aeropuerto internacional de Santiago, Morales se dirigió al estadio de la Escuela de Carabineros para cumplir con la promesa que hizo al futuro mandatario chileno en la cumbre del Grupo de Río, en México, de disputar un encuentro futbolístico.
El boliviano viajó a Chile para asistir a la ceremonia de cambio de mando prevista para este jueves, en la que el presidente electo asumirá sus nuevas funciones, y para entregar también un cargamento de 46 toneladas de leche destinado a los afectados por el sismo.
Piñera y Morales jugaron en el mismo equipo junto a ex futbolistas como Marcelo Salas, Elías Figueroa y Carlos Caszely, quienes fueron aplaudidos por la afición presente en el estadio. En el descanso entre los dos tiempos, de 25 minutos cada uno, Piñera aseguró que su Gobierno buscará "las mejores relaciones con los países latinoamericanos, especialmente con nuestros vecinos".
Asimismo, Piñera expresó su deseo de resolver las diferencias entre Chile y los países de la región "con diálogo y no descalificaciones, (y) mucho menos con violencia". Por su parte, Morales destacó su voluntad de "construir una buena amistad mediante el deporte" y generar "confianza de presidente a presidente, de Gobierno a Gobierno, y entre nuestros pueblos hermanos vecinos de Bolivia y de Chile".
La simbólica contienda terminó en un 2-0, con goles de Sebastián Piñera y de uno de sus hijos. Finalizado el segundo tiempo, el futuro mandatario entregó un trofeo a Morales, quien se mostró agradecido y prometió un segundo encuentro en territorio boliviano. El 27 de febrero un sismo de 8,8 grados en la escala de Richter afectó el centro y sur de Chile con un saldo hasta el momento de 497 muertos identificados, así como unos dos millones de personas sin hogar.