pudieron robar media docena de coches antes de asesinar a un agente
La policía francesa cree que hasta 10 etarras estuvieron implicados
miércoles 17 de marzo de 2010, 13:25h
La Policía francesa eleva hasta diez los presuntos miembros de ETA implicados en el incidente que acabó con la muerte de un gendarme francés al sureste de París. "Pensamos en un comando de al menos seis personas, puede que diez, entre ellas una mujer, porque había seis vehículos robados", afirman fuentes de la investigación.
Las autoridades francesas elevan a seis el número de coches robados en el taller de vehículos de segunda mano y que podrían ser hasta diez los presuntos miembros de Eta implicados en el incidente que acabó con la muerte de un gendarme francés en la localidad al sureste de París de Dammarie-les-Lys, según fuentes de la investigación.
"Pensamos en un 'comando' de al menos seis personas, puede que diez, entre ellas una mujer, porque había seis vehículos robados", aseguraron estas fuentes. Tras el incidente, que tuvo lugar pasadas las 19:00 horas fue detenido Joseba Férnández Adurz, huido por actos de kale borroka.
Según estas fuentes, los presuntos etarras acababan de salir de un concesionario de vehículos donde habían robado, amenazando con un arma, media docena de vehículos, dejando al gerente y los empleados en estado de shock. El conductor de uno de los vehículos robados pasaba por un cruce a alta velocidad, en un pueblo cercano, cuando una patrulla de la comisaría local intentó proceder a un control. Sin embargo, otros vehículos llegaron por detrás y sus ocupantes abrieron fuego contra los policías.
La muerte de Jean-Serge Nérin, padre de cuatro hijos y de 52 años se trata del primer asesinato de Eta a un mimebros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad galas. Aunque llevaba un chaleco antibalas, el proyectil mortal le pasó bajo la axila y le llegó al tórax.
Los etarras dispararon al ver esposado a uno de sus integrantes
El tiroteo que acabó con la vida de un policía francés en una localidad al sureste de París se produjo después de que las fuerzas de seguridad galas sorprendiesen a cuatro terroristas repostando gasolina en la carretera en cuatro coches robados en las inmediaciones de un taller de coches de segunda mano.
Una vez procedido a esposar a uno de ellos -Joseba Fernández Aspurz- otros dos coches llegaron al lugar y abrieron fuego contra los agentes, según informaron fuentes de la lucha antiterrorista.
Los cuatro terroristas se encontraban repostando sus vehículos robados --marca BMW de gran cilindrada-- con garrafas de gasolina en el arcén de la carretera cuando la Policía, que había sido alertada de un robo en un taller de coches cercano, se acercó al lugar y procedió a identificar a los cuatro presuntos etarras, llegando a esposar a Fernández Aspurz.
En los otros dos vehículos, que llegaron minutos después, iban entre otros tres y cuatro terroristas que fueron quienes abrieron fuego contra los agentes al ver la situación.
Tras el tiroteo, todos los etarras huyeron en dos coches a excepción del detenido y otro dos miembros de la banda que escaparon a pie campo a través, según las mismas fuentes, que descartaron que portasen material explosivo por lo que no parece que fuesen a llevar a cabo una acción inminente.