
La
comunicación política es un arte imprescindible para todos aquellos que quieran hacer visible un mensaje y vencedor a un candidato. Un arte que sin ciencia está abocado al fracaso, y que muchos saben ejecutar de forma brillante. Vean el vídeo
‘Quiero ser lehendakari’, pilar de la campaña del
Partido Popular vasco para lanzar a su candidato al conocimiento del electorado y para hacer de él un atractivo destino del voto. Véanlo y sepan que ha sido premiado en los
Pollies Awards 2010, uno de Oro para el spot y otro de Bronce para el cartel que arranca estas líneas. Sus creadores pertenecen a
Redondo & Asociados Public Firm, encabezados por Iván Redondo, una joven estrella de la consultoría política que con este galardón ya puede presumir de haber sido reconocido con el más prestigioso premio al que puede aspirar un profesional de su ramo.

Redondo, socio fundador de la empresa, aclara que el jurado de la
Asociación Americana de Consultores Políticos (AAPC), organizadora del certamen, no sólo valora la ejecución de la campaña -es decir, el spot y el cartel-, sino, sobre todo, un
brieffin detallado que justifica cada paso dado, la adecuación del mensaje al contexto estudiado o la destreza con la que se saca partido a la información recogida sobre ese electorado y situación social previa a los comicios. Los
Pollies, por tanto, no sólo valoran el resultado sino también el proceso de cocina que ha dado lugar a él.
Los niños son los protagonistas de la campaña. “Queríamos decir a los vascos que, después de 30 años de nacionalismo, el
Partido Popular aportaba una nueva generación de políticos”, explica Redondo a este periódico. En la fotografía del cartel figura
Antonio Basagoiti con ocho años. “Les gustó desde el minuto uno”, afirma Redondo en referencia a Basagoiti y a
Iñaki Oyarzábal, secretario general del PP vasco y director de la campaña. Una vez dieron el visto bueno, “mucho trabajo” y 40 personas centradas en acabar con unos comicios “polarizados por
PNV y
PSE”, reconoce el experto.
Los
partidos necesitan cada vez más marcar la diferencia, "igual que en las carreras de coches, en las que cada pequeña variación en la estrategia o el diseño puede suponer ganar dos o tres décimas respecto a los rivales", dice Redondo tras reconocer que "la comunicación política se está profesionalizando mucho en
España" porque "sólo una mirada desde fuera" puede dar lugar a una "estrategia, posicionamiento y mensaje útiles".
Antonio Basagoiti cumplirá 41 años. Una fotografía suya cuando tan sólo sumaba ocho ha dado la vuelta al mundo, como la de varios niños que dicen querer ser lehendakaris. En
Estados Unidos se preguntarán qué significa esa palabra, en el país de la comunicación política por excelencia -el del
Yes, we can- y que, por primera vez, aplaude el trabajo de los españoles. Y esto no ha hecho más que empezar.