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Si trabaja más de 50 horas semanales

¿Sabe si es un adicto al trabajo?

sábado 03 de abril de 2010, 15:08h
Si usted vive con estrés, enganchado al móvil o al portátil, si no se acuerda de cuándo fue el último día que salió a su hora, se enfada por todo y siempre se lleva trabajo a casa es probable que sea un adicto al trabajo. Un simple cuestionario le dará la contestación.
Casi todo el mundo conoce a alguien en el lugar de trabajo que se caracteriza por ser un perfeccionista con sus obligaciones, pero, sobre todo, por "echar" más horas de las que se estipulan en su contrato. Estas personas, normalmente, se ven recompensadas por la imagen de competencia y de seguridad que proyectan sobre sus compañeros y hacia sí mismos. Pero esta reacción, que suele ser positiva, si es la única fuente de satisfacción personal se convierte en riesgo de sufrir adicción al trabajo.

Esta "casi enfermedad" (no lo es, pero la puede generar) se manifiesta, sobre todo, en personas muy meticulosas con un carácter obsesivo que intentan controlar esta adicción trabajando más de lo que se espera de él.

El investigador de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Jaume I de Castellón de la Plana, Mario Del Líbano, define la adicción al trabajo como "un daño psicosocial caracterizado por dos dimensiones principales: el trabajo excesivo y el trabajo compulsivo".

Así lo explica en una investigación publicada en la revista española Psicothema, en la que los resultados no sólo confirman las dos dimensiones de la adicción al trabajo, sino que relacionan los resultados con el bienestar psicosocial (la salud percibida y la felicidad), para contrastar las características negativas de la adicción al trabajo en España.

Del Líbano señala que "sólo se es adicto al trabajo si además de trabajar excesivamente, se trabaja de forma compulsiva para calmar la ansiedad y los sentimientos de culpa que producen en la persona el hecho de no trabajar".

Características de los adictos al trabajo.Más de 50 horas semanales
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirma que el 8 por ciento de la población activa dedica más de 12 horas al día a su profesión para huir de sus problemas personales. En este sentido, los expertos señalan que dedicar más de 50 horas a la semana al trabajo puede determinar la adicción.

Los datos sobre la prevalencia mundial de esta obsesión por el trabajo varían de unos estudios a otros y la sitúan en torno al 20 por ciento en países como Japón. En España, las cifras se sitúan entre el 11,3 y el 12 por ciento, tal y como indican las investigaciones de Sánchez Pardo, Navarro Botella y Valderrama Zurián, en 2004, y del grupo de Mario Del Líbano, en 2006, respectivamente.

En cualquier caso, usted puede saber si es un adicto al trabajo realizando un simple cuestionario de reciente confección. El "Dutch Work Addiction Scale" (DUWAS) mide la adicción al trabajo en sus dos dimensiones principales: el trabajo compulsivo y el trabajo excesivo.

PINCHA AQUÍ PARA REALIZAR EL CUESTIONARIO


Factores de riesgo
La investigación señala que entre los factores de riesgo que conducen a esta adicción figuran las presiones económicas (familiares y sociales), el temor a perder el trabajo, la competitividad del mercado laboral, la necesidad de conseguir el éxito deseado, el temor a los jefes prepotentes, exigentes y amenazantes, los elevados niveles de auto eficacia laboral y la carencia de afectos personales que se intentan suplir con el trabajo.

Una de las advertencias más destacadas es que las personas adictas al trabajo pueden optar por el consumo de sustancias ilegales que le ayuden a superar el cansancio y el sueño con el objetivo de trabajar más y conseguir, de este modo, aumentar su rendimiento laboral.

Los adictos al trabajo se llevan tareas a casa.Situaciones que hay que evitar
Los expertos hacen especial hincapié en que lo más importante es no sobrecargarse con responsabilidades que no te competen. Por lo general, quien es capaz de dedicar un esfuerzo extra a su trabajo es porque es competente en multitud de tareas, por lo que compañeros y superiores pueden aprovecharse para delegar en él, incluso, tareas que no le corresponden.

Se trata de un problema que ha generado el propio perjudicado de forma involuntaria al no saber delimitar claramente sus responsabilidades. De esta forma, se puede encontrar en la obligación de cumplir con unas expectativas que él mismo ha generado.

Suele suceder, también, que este exceso de trabajo, por lo general, no se compensa ni con un aumento de sueldo ni con ascensos, ya que el interesado no suele presumir de su carga de responsabilidad. Esto pasa en personas con dificultades de comunicación y para hacer respetar sus derechos, por lo que acaba con el cartel de "imprescindible", algo que acrecentará su sentimiento de responsabilidad. No hará nada por cambiar la situación para no decepcionar a sus superiores.

Consecuencias del abuso de trabajo
El exceso de dedicación al trabajo tiene consecuencias evidentes en la persona que sufre esta adicción. La más rápida en aparecer es el estrés, además del descuido de las relaciones personales y familiares. La consecuencia lógica es que deriva en problemas en el entorno personal, suele terminar con conflictos familiares y progresivamente se produce una desvinculación con las amistades.

Otra consecuencia, según los expertos, es que se dejan de practicar actividades placenteras reservadas anteriormente para disfrutar durante el tiempo libre. Desconectan de actividades satisfactorias porque dejar tareas pendientes les provoca un desmesurado sentimiento de culpabilidad.

La sensación de descontrol que puede experimentar un adicto al trabajo por haber dejado trabajo pendiente va a provocarle un estrés del que sólo sentirán un cierto alivio si continúan trabajando. Además, invertir demasiadas horas en las tareas asignadas puede generar un comportamiento obsesivo.

Consejos para prevenir la adicción al trabajo.


Síndrome del quemado o "burnout"
El trabajador que sufre el síndrome del quemado o "burnout" padece un sentimiento de apatía y desinterés hacia lo que antes resultaba atrayente, tanto en el terreno laboral como el personal. Ante esta consecuencia de abusar del trabajo, es importante detenerse y cambiar la situación, ya que a largo plazo podrían aparecer síntomas relacionados con la depresión.

Si hay adicción al trabajo y la persona lo asume, aparecen sentimientos de desesperación por lo difícil que resulta buscar una solución satisfactoria. La persona se angustia pensando que no puede renunciar a una faceta que ha cobrado tanto protagonismo en su vida. Por lo general, no intentará cambiar el rumbo hasta que las señales sean más que evidentes y le obliguen a reconocer que sus relaciones familiares y personales se han deteriorado. Como en cualquier tratamiento por adicción, la recuperación pasará por la reconstrucción de todas las facetas de la persona.
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