Repite como Luzdivina en “De cerca nadie es normal”. ¿Cómo ha evolucionado su personaje?Creo que no es un personaje que evoluciona sino que vive con su tiempo. Pienso que ahora conozco mejor a Luzdivina y considero que mi interpretación ha cogido mucho más fondo y peso. Empiezo, incluso, a entender muchas cosas de las que habla mi personaje porque tiene frases que escucho en la calle o en la televisión. Hay que tener en cuenta que llega un momento en el que parece que los personajes tienen vida propia y al final logras entender mejor las situaciones por las que pasan.
¿Teme que su personaje pierda la frescura de la primera vez?Hay veces que cuando tienes funciones muy seguidas llegas a una rutina que hace que los personajes puedan perder esa frescura o vida que tienen cuando todo es nuevo. Como no es una función demasiado rodada, parece que la volvemos a coger de nuevo. Además, la sala es diferente y mucho más pequeña. Tenemos público a tres bandas y parece que nos hemos mudado a una casa más pequeña. Ahora no tenemos un salón de 30 metros cuadrados, ¡tenemos un mini loft!
Y cuántas historias ocurren en pocos metros cuadrados…Es curioso porque hemos estado con la obra en el Teatro Amaya, en la Comunidad de Madrid y en varias provincias y el público que te encuentras siempre es diferente. Reacciona a lo mismo, pero de otra manera. Creo que va a ser una función diferente porque hay mucha más proximidad con el público y va a aparecer que está también dentro de nuestro salón. Va a ser una experiencia más caótica y a la vez más íntima.
Hace un año coincidía su interpretación de Luzdivina con un parón en la grabación de “Cuéntame”. ¿Ha pasado lo mismo esta vez?Sí, también ha coincidido. Como la serie empieza a grabar en junio me ha venido muy bien.
Dice que le gusta reciclarse.Sí, es una forma de entrenamiento. Los actores tenemos que estar continuamente leyendo y conociendo nuevos directores y nuevas formas de trabajo porque todo evoluciona. De hecho, la forma de interpretar que teníamos antes va cambiando.
Víctor Sevilla se incorpora al reparto. ¿Qué tal la experiencia?Víctor tiene muchísima energía. Se come el escenario, como dice la directora. Engulle la función.
Pero eso lo hacéis todos…Sí, pero cuando el escenario es más grande, la energía es diferente. Aquí vamos a tener que hacer todo de un modo más realista, con una energía mucho más contenida. Y eso nos va a dar otra función. Es una obra en la que interactuamos mucho entre nosotros porque estamos siempre en escena los cinco y dependemos mucho de la escucha y de vivir la situación momento a momento.
¿Luzdivina ha calmado sus nervios?(Risas) Luzdivina quiere tener su familia ordenada y estructurada ¡pero tiene mucho estrés! Contiene tanto que al final explota.
Da la impresión de que os divertís mucho en el escenario.Nos divertimos porque la gente se lo pasa muy bien. Eso aporta mucha energía. El público llega a reaccionar a cosas que nosotros no nos podíamos ni imaginar. Hay tanta acción sobre el escenario que también al público que ha venido varias veces a vernos se le escapa detalles.