Obama no puede con Oriente Medio
jueves 15 de abril de 2010, 00:48h
Con Isaac Rabin y Yasser Arafat, israelíes y palestinos estuvieron muy cerca de lograr un entendimiento más o menos cimentado. No fue así, y hoy en día, los que han cogido su testigo tampoco parecen muy proclives a seguir intentándolo. Tan es así que el presidente estadounidense, Barack Obama, manifestaba este pasado martes su frustración por el estancamiento actual que vive el proceso de paz en Oriente Próximo, al mismo tiempo que mostraba su profundo desencanto ante lo inútil de las presiones a ambos bandos. Semejante ataque de realismo quiere ser una llamada de atención a palestinos e israelíes para que hagan un esfuerzo de una vez por todas, aunque también resume a la perfección el sentimiento de Washington ante tanto esfuerzo baldío.
Porque nadie puede poner en duda el trabajo que se ha tomado Estados Unidos en lograr la paz en la zona. Tradicional aliado de Israel, sin embargo sus relaciones con los palestinos han tenido siempre un componente especial. En este sentido conviene recordar que parte de la administración palestina funciona con dólares norteamericanos. Pero Washington quiere resultados. Por parte israelí, que Netanyahu siga torpedeando todo intento de diálogo con torpes declaraciones y una política de asentamientos tan equivocada como impopular. Y por parte palestina, hora es ya de que surja un líder capaz de enfrentarse a los terroristas de Hamas y guiar a su pueblo por la senda del sentido común. En ambas tareas, Estados Unidos puede echar un cable, pero nunca llevar todo el peso de la tarea. Eso corresponde a palestinos e israelíes. Y ya es tiempo de que se pongan manos a la obra.