Los sabios del fútbol
martes 18 de mayo de 2010, 21:47h
Concluida la temporada oficial futbolística, a punto de comenzar el Mundial de Sudáfrica, depositadas todas nuestras esperanzas en “la roja”, es tiempo de reflexiones. Tal vez no merezca este solemne nombre y si debemos colocar en su lugar la palabra “curiosidades”.
El “hincha” busca noticias, sin pensar que el formidable “Manolete” es un amable cuentacuentos, que quiere dejar contentos, antes de que se metan en la cama, a los “forofos”. Pan bendito, sembrador de ilusiones que se desvanecerán apenas despunte la madrugada
Los que se lo pasan en grande y, además, por el forro de sus caprichos, son los dirigentes. Verbigracia Florentino Pérez al que su gobierno, tan ineficaz como el de Zapatero y tan torpe como lo caballitos de Bono, ya lo condujeron en su primer mandato a la dimisión. Jorge Valdano, que se cree Borges y es un pedante alinea frases, le hace fichar a Peregrini, todo un caballero. Y lo que importa: un pedazo de entrenador de aquí a su hermoso Chile natal. Y, dado que solo hay un campeón liguero y el turno de correspondió al Barça, quiere mudar de “aliniatore” y sustituirlo por el mal encarado, y eficaz funcionario, el portugués Mouriño.
Fue un gran jugador Butragueño, que acrecentó su renombre con el crecido miembro viril que se le salió de los calzones en un partido de fútbol. Cambió el balón por la pelota y no dudó en calificar a su presidente actual como “un ser sobrenatural. Y fue nombrado no se que, bien remunerado, porque la directiva madridista dispara con pólvora del Rey.
El talonario no pudo con los canteranos barcelonistas. Y es necesario despedir-¿encargarán de ello al intelectual Pardeza,especialista en González Ruano?- al lastre pagado a precio de tesoros rescatados de la mar?.
Otros que mejor bailan son los rivales del “Vicente Calderón”. Dejaron escapar a Toni Muñoz de la secretaría técnica tal vez porque los dirigentes mediocres (Salvemos a Cerezo, hombre de buenísima voluntad) no pueden perdonar sus aciertos como fue el de llevar al Club a Kun Agüero. Y, ahora, es co- autor del milagro acaecido en Getafe.
Ficharon para sustituirle a García Pitarch. Todos han sido catástrofes en su gestión. Pésimo jugador que superó su currículo haciendo que el Atlético desperdiciase fichajes importantes. Pitarch solo trajo “promesas”. Ahora, crecido no se sabe porque causa, incrementa la nómina de sus ayudantes. Y, ante el primer éxito, se sube al autobús que lleva en su “terraza” a los verdaderos triunfadores. Y saluda a los aficionados como solamente lo hacen los líderes carismáticos. ¡Lo siento, señor García!
Pero estos subalternos saben decir “si señor” y pasárselo en grande con los “dirigentes” que fichan “lo que sea” en los países del tango y de la samba.
Y, con todo mi respeto y cariño, que es mucho, a la Presidenta de un decreciente ”Rayo Vallecano”, le aconsejaría asesores con mando en la asesoría o secretaria técnica. Porque la simpática María Teresa Ribero, a la vista de los fracasos deportivos, un día leerá que le llaman Juanita Calamidades.