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Mayo, 1810

Enrique Aguilar
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miércoles 26 de mayo de 2010, 20:24h
La editorial El Ateneo, de Buenos Aires, acaba de publicar un nuevo título del politólogo y ensayista Vicente Massot, quien, después de consagrar importantes trabajos a figuras de la talla de Spengler, Maquiavelo, Weber o Bismarck, centró su atención en la historia política de la Argentina con tres divulgadas contribuciones, a saber: Matar y morir, La excepcionalidad argentina y Las ideas de esos hombres.

A esta trilogía se suma hoy, muy oportunamente, Revolución. Mayo 1810. Un libro apasionante, magistralmente escrito, sobre un hecho que marcó para siempre la historia de nuestro país: el acto inaugural de un proceso independentista que se vería coronado, al cabo de seis años, en la pequeña y grande a la vez provincia de Tucumán.

Para Massot, más allá de los discursos grandilocuentes y de los supuestos que presidieron (por lo menos durante siglo y medio) su versión escolar y canónica, la Revolución de Mayo llegó tan lejos “por no saber bien adónde se dirigía”. Ni siquiera había entonces, sostiene el autor, un “pensamiento orgánico de carácter independentista”, de suerte que sería erróneo creer que las ideas abrazadas por aquellos hombres (venidas mayormente de Francia o de Norteamérica) resultaron determinantes para explicar el surgimiento del primer gobierno patrio.

Asimismo, si es improbable que el propósito independentista estuviese realmente claro de entrada, tampoco sería factible hallar, en los motivos y reivindicaciones de la revolución, ningún rastro “de la idea de nacionalidad”. ¿Cuál había sido, entonces, el hecho detonante, la circunstancia fortuita e inopinada que diera origen a la revolución? La respuesta no se hace esperar en el libro: la ausencia del rey de España, de resultas de la ocupación napoleónica, que según Massot encontró a los futuros próceres sin “un criterio definido de cómo zanjar jurídica y políticamente el problema de la soberanía o, mejor dicho, de dónde ubicarla y a quién atribuírsela”.

François Furet escribió que la revolución francesa había sido a la par “desenlace” de la vida europea y “misterio particular” de Francia. Bienvenido sea este nuevo libro de Massot que de seguro dará mucho que hablar y nos ayudará a entender nuestra revolución precisamente en lo que tiene aún de misteriosa y singular.

Enrique Aguilar

Politólogo

ENRIQUE AGUILAR es director del Instituto de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina

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