Los habitantes de una pequeña ciudad del estado norteamericano de Nebraska (centro-este) aprobaron este lunes una propuesta que prohíbe alquilar propiedades a inmigrantes irregulares.
Un 57 por ciento de los ciudadanos de Fremont, una localidad de unos 25.000 habitantes, aprobaron en referéndum esta propuesta, que a partir de ahora capacita a las autoridades locales a revisar si cualquier inquilino extranjero de la ciudad se encuentra en el país de forma legal.
Los defensores de esta medida niegan que esté motivada por sentimientos racistas, sino que sostienen que es su forma de defenderse frente a la escasez de fondos con que les provee el Gobierno federal para lidiar con el problema de la inmigración ilegal, en este caso dificultando que ningún extranjero sin los papeles en reglas se instale en la ciudad.
La aprobación de esta medida ha tenido lugar en un momento en que la legislación en materia de inmigración, tras la polémica ley aprobada en Arizona, se perfila como uno de los temas estrella de la próximas elecciones legislativas de noviembre.
El principal detonante del debate migratorio en Estados Unidos fue la aprobación de la nueva ley de inmigración en Arizona, que facilita la detención y expulsión de extranjeros del estado. Esta ley ha sido calificada de racista por numerosos gobiernos latinoamericanos y por muchos grupos de latinos residentes en Estados Unidos, que consideran que la ley está específicamente diseñada contra los inmigrantes latinos de Arizona, la gran mayoría de ellos ciudadanos mexicanos.

Los detractores de la norma consideran que esta ley bordea los límites constitucionales al permitir a la Policía, entre otras cosas, detener a personas que no lleven la acreditación encima por el único motivo de sospechar de que estos individuos sean extranjeros que se hayan en situación irregular. Esta ley, que podría posibilitar que se segmentara a la población en función de su origen étnico, será recurrida por el Gobierno estadounidense.
Sin embargo, los defensores de la norma, que se quejan de que el Gobierno federal no les provee de suficientes recursos para combatir la inmigración ilegal, niegan cualquier motivación racista, y sostienen que la ley es necesaria para combatir el auge de la criminalidad en Arizona, de la que culpan a los extranjeros.
Por otro lado, según un sondeo de la Universidad de Quinnipiac (Connecticut) dado a conocer a principios de este junio, el 48 por ciento de los estadounidenses querría que su estado aprobara una ley similar a la de Arizona, mientras que un 35 por ciento opinaba lo contrario.
Ordenanzas similaresFremont es la tercera localidad de EEUU, junto a los ayuntamientos de Farmers Branch, Texas, y Hazleton, Pensilvania, que aprueba ordenanzas que establecen multas a las personas que alquilen viviendas o contraten a indocumentados.
De acuerdo con la cadena británica BBC, la norma conocida como la ley 5165 obliga a las personas que quieran alquilar una vivienda a pedir un permiso al ayuntamiento, que no se lo emitirá a aquellos que no puedan mostrar los documentos migratorios correspondientes exigidos por los Estados Unidos. También exige a las empresas verificar la documentación de sus trabajadores en una base de datos del Servicio de Inmigración de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), conocido como “E-Verify”.
A lo largo de las últimas dos décadas esta pequeña ciudad ha experimentado un repentino crecimiento de la población hispana, gracias al aumento de la oferta de empleos en las dos plantas de procesamiento de carnes que posee esta localidad como Fremont Beef y Hormel Meatpacking. Pero pese a ello, los latinoamericanos representan menos del 10% de la población total. De unos 165 latinos que residían en Fremont en 1990, se calcula que unos 2.060 viven actualmente en el núcleo urbano.