esta tarde se esperan miles de fieles para orar con el Papa en Hyde Park
Benedicto XVI se reúne con el primer ministro británico, David Cameron
sábado 18 de septiembre de 2010, 10:42h
Miles de fieles son esperados este sábado en el Hyde Park de Londres para una vigilia de oración con el papa Benedicto XVI, quien esta mañana ha recibido en la residencia del arzobispo de Westminster a primer ministro británico, David Cameron, al viceprimer ministro, Nick Clegg y al líder de la oposición laborista, Harriet Harman.
Benedicto XVI ha comenzado una nueva jornada en Londres recibiendo los líderes políticos del país, David Cameron, Nick Clegg y Harriet Harman, líder de la oposición. A las 10:00 hora local, el Sumo Pontífice tiene previsto celebrar una misa en la catedral de Westminster -templo católico que no hay que confundir con la famosa abadía del mismo nombre- donde el Papa pronunciará una homilía dirigida al pueblo de Gales, región que no puede visitar en este viaje "debido a lo apretado del programa", según un portavoz.
En la plaza frente a la catedral habrá, según el programa de la visita, 2.500 jóvenes, cada uno de ellos en representación de una parroquia de Inglaterra y Gales, además de un grupo de Escocia, a todos los cuales el Papa dará la bendición al final de la misa.
Esta tarde, el Sumo Pontífice visitará una residencia de ancianos, al cuidado de las Hermanitas de los Pobres, donde pronunciará unas palabras antes de dirigirse en el "papamóvil" por la avenida conocida como The Mall hasta el popular Hyde Park para la vigilia de oración, a la que se espera asistan unas 80.000 personas. Allí será recibido por el arzobispo de la diócesis londinense de Southwark, Peter Smith.
El servicio religioso terminará con una procesión de representantes de las parroquias de todo el país portando velas encendidas, tras el cual el Papa se retirará a descansar a la Nunciatura Apostólica, en Wimbledon.
A primeras horas de la tarde habrá también una marcha de protesta organizada por un grupo que critica el que se haya dado al viaje del Papa el tratamiento de visita de Estado, que comenzará en Hyde Park Corner y terminará en Downing Street, frente a la residencia del Primer Ministro.
El viernes, en su discurso más político del viaje, pronunciado en un salón medieval de las Casas del Parlamento, el Papa denunció la "marginación" de que es objeto la religión en todo el mundo. En una nada velada alusión al país anfitrión, Benedicto XVI afirmó: "No puedo sino expresar mi preocupación ante la creciente marginación de la religión, particularmente de la cristiandad, que se observa en ciertos lugares, incluso en países que dan gran importancia a la tolerancia". Y agregó ante una nutrida representación de la sociedad política y religiosa además del cuerpo diplomático: "Hay quienes propugnan que se silencie la voz de la religión o que al menos se la relegue a un ámbito puramente privado".
Benedicto XVI expresó también su inquietud por las razones esgrimidas por algunos para que dejen de celebrarse fiestas como la de la Navidad porque pueden ofender "a otras religiones" o a quienes no tienen ninguna.
El Papa fue informado ayer de la detención ese mismo día por la policía de seis personas relacionadas con una supuesta amenaza contra su persona: barrenderos de origen norteafricano que trabajan para un contratista encargado de la limpieza de las calles del barrio gubernamental.