Advirtió durante un discurso de hora y media
Fidel Castro: "Los cubanos seguirán defendiendo la Revolución"
miércoles 29 de septiembre de 2010, 09:00h
Los Comités de Defensa (CDR), considerados los "ojos y oídos" de la Revolución cubana, cumplieron este martes 50 años junto al ex presidente Fidel Castro, quien con motivo de este aniversario volvió a intervenir en su segundo acto masivo y al aire libre en menos de un mes.
De nuevo vestido de verde olivo, Fidel Castro, de 84 años, habló durante casi hora y media ante los miles de "cederistas" congregados frente al antiguo Palacio Presidencial de La Habana (hoy Museo de la Revolución), el mismo lugar donde anunció en 1960 la creación de los CDR: un sistema de "vigilancia colectiva" para responder a las "agresiones del imperialismo".
Castro repitió casi íntegramente el mismo discurso que pronunció la noche del 28 de septiembre de 1960, a su regreso de su primera intervención en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
"Que todo el mundo sepa quién vive en la manzana, qué hace el que vive en la manzana y qué relaciones tuvo con la tiranía y a qué se dedica, con quién se junta; en qué actividades anda", fueron las palabras con las que el líder cubano inspiró los CDR hace medio siglo y que este martes volvió a repetir.
Castro proclamó que estos comités -considerados en Cuba la mayor organización de masas del país con más de ocho millones de afiliados- han cumplido y seguirán cumpliendo la promesa de defender la Revolución.
El ex presidente de Cuba rememoró el inicio de la confrontación de la isla con Estados Unidos y tampoco olvidó el tema que ha centrado su reaparición: el peligro de una guerra nuclear y la amenaza que representa para el mundo.
Tras su discurso del 3 de septiembre en la escalinata de la Universidad de La Habana, el de este martes ha sido el segundo evento masivo y al aire libre en el que ha intervenido Fidel Castro desde su reaparición en julio, después de estar convaleciente cuatro años.
El 50 aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución se produce en un momento marcado por las medidas económicas anunciadas por el presidente Raúl Castro -quien no participó en este acto- para hacer frente a la grave crisis económica que arrastra el país.
La eliminación de 500.000 empleos estatales en los próximos meses y la flexibilización del trabajo por cuenta propia son los ajustes más destacados en la "actualización del modelo socialista", como se llama en la isla a las reformas económicas.
De ese tema habló el coordinador nacional de los CDR, Juan José Rabilero, quien llamó a los miembros de la organización a apoyar ese proceso y a mantener la "batalla" contra problemas como el consumo y trafico de drogas, la corrupción, las ilegalidades e indisciplinas sociales "que dañan la imagen de la revolución".
En su discurso, Rabilero se refirió de forma un tanto confusa al próximo Congreso del Partido Comunista cuando instó a los "cederistas" a perfeccionar su trabajo "en el año que celebraremos el VI Congreso de nuestro único partido", sin aclarar fechas concretas.
En julio de 2009 Raúl Castro pospuso indefinidamente el VI Congreso del Partido Comunista (el último se celebró en 1997), cuyo primer secretario sigue siendo Fidel Castro.
Además de la "vigilancia colectiva", los CDR han participado en el último medio siglo en las campañas tanto educativas como sanitarias organizadas en Cuba en los primeros años de la revolución y ahora cumplen otras tareas sociales, una de las más importantes la organización de la defensa civil en caso de catástrofes como huracanes.
El gobernante Partido Comunista cubano ha encargado recientemente a los comités de defensa que ayuden a explicar a la población mediante asambleas vecinales los ajustes económicos emprendidos por el Gobierno.
Sobre el papel de los CDR en los últimos 50 años, la disidente Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) considera que, más allá de su labor social, ha sido "netamente negativo".
En declaraciones a Efe, Elizardo Sánchez, portavoz de la CCDHRN, opinó que la función básica de estos comités ha sido servir de auxiliar a la policía política secreta en la vigilancia de personas mediante intromisiones en su vida privada.
"Fue como un engaño del castrismo porque convirtieron esa organización en un instrumento de represión y control social que perdura hasta hoy, aunque al precio de perder toda la popularidad inicial", dijo Sánchez.