A PARTIR DE 2010
Los coches viejos no podrán circular por Madrid
martes 18 de marzo de 2008, 18:26h
De momento, esta medida sólo se contempla como horizonte posible, ya que son muchas las dificultades técnicas y políticas que hay que superar. Pero según las recientes declaraciones de la Concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento, Ana Botella, se quieren superar estas dificultades y aprovecharse de experiencias parecidas llevadas a cabo en otras ciudades europeas, como Londres, Roma o Berlín.
Según se ha puesto de manifiesto en un reciente congreso celebrado en Madrid, con asistencia de expertos de varios países europeos, la medida busca más la concienciación que la reducción de emisiones contaminantes de manera drástica (especialmente óxidos de nitrógeno). En primer lugar, porque ya son pocos los vehículos con más de 15 años de antigüedad que verdaderamente están en circulación y menos aun en entornos urbanos. Y en segundo lugar, porque son las condiciones climatológicas las que condicionan en mayor medida la calidad del aire y su renovación. Aun así, la decisión de los responsables municipales es determinante, básicamente condicionados por la candidatura olímpica.
Lo que no se ha decidido es el modo de reducir la circulación de estos vehículos por el casco urbano de Madrid. Ni siquiera está decidido el recinto limitado ni el tipo de vehículos. Como ejemplo, citar que son las motocicletas y ciclomotores los vehículos con mayores índices de contaminación, pero su restricción llevaría al uso de vehículos de mayores dimensiones, que empeorarían los niveles de calidad del aire. Una teórica buena medida con un mal resultado real.
En Londres, se ha implantado un sistema de peaje. Para circular por la “almendra” central es necesario un distintivo o un telepeaje, cuyo precio depende del nivel de contaminación. Para los vehículos todo-terreno este canon supera los 2.000 euros anuales, lo que ha provocado la protesta de algunos constructores, como Porsche o Land Rover.
La implantación de un sistema similar de peaje en Madrid es puesta en cuestión por el sector turístico, ya que reduciría de manera apreciable la llegada de visitantes; especialmente la de habitantes de la periferia, cuyo medio de transporte preferido es el vehículo particular.
Otros sistemas estudiados son los controles a los vehículos estacionados. Pero la experiencia demuestra que siempre han resultado difíciles de implantar y con unas necesidades de personal muy elevadas. Finalmente no se descarta la posibilidad de instalar cámaras lectoras de matrículas que de modo electrónico tramitasen la denuncia correspondiente de manera automática y electrónica. Ya no es un sistema de ciencia-ficción pero sí que exige inversiones muy elevadas y periodos de funcionamiento y prueba dilatados.
Lo que la industria y el sentido común aconseja como medida más eficaz es la eliminación definitiva de los coches más contaminantes, recuperando el plan Prever y facilitando la renovación del parque. Una medida que no sólo beneficiará a una ciudad en concreto, sino a todo el país y a todo el Planeta.